Saber resistir las crisis como la propia naturaleza

ricardo-hernandez-ontalba-iseadRicardo H. Ontalba, Director del Master en Dirección Comercial y Marketing de ISEAD,  ha publicado recientemente un interesante artículo en el diario Expansión:

Algunos programas de desarrollo personal y liderazgo acuden a la naturaleza como ejemplo de actitudes ante la vida. A mí, particularmente, me inspira la sabina, una fuerte y austera especie de los enebros que sabe afrontar los entornos adversos, aguantar, recuperarse y crecer.

El sabinar maduro es un bosque adehesado. Abierto, limpio de matorral, silencioso y sereno. La sabina ocupa suelos desdeñados por el hombre y la flora, en páramos donde la costra de roca caliza aflora cada pocos metros o se desploma en pequeñas torcas circulares que en mi pueblo de adopción llaman hundas. Climas que no son tales, sino, pura y llanamente, ejercicios de mala uva. Tierras de heladas tardías.

En estas condiciones inclementes, la sabina se toma su tiempo. Vive frugalmente y crece a tenor de lo que el año propicia: poco en los períodos de mejor cariz y nada cuando vienen peor dadas.

En la vida hay también tiempos de páramo. Circunstancias difíciles en lo personal o lo profesional. Entornos adversos y sequía de liquidez. Crisis. Tiempos en los que vemos truncada una trayectoria en la que el éxito nos acompañaba con tanta asiduidad que llegábamos a creer que fuera consustancial a nuestra propia naturaleza.

Tiempos para aprender de las sabinas. Tiempos para practicar unas virtudes que hoy en día parecen poco atractivas y menos predicadas: tenacidad, austeridad y capacidad de resistencia. En lenguaje llano, saber aguantar. No lo veas como un elogio de la debilidad o una invitación a la rendición, sino a la inteligencia práctica.

Cualquiera que haya paseado por el ancho cinturón de sabinares que bordea el Sistema Central, desde Soria a Segovia, habrá reparado en que los bosques centenarios están orlados de jóvenes endrinales densamente poblados por matas y pequeños arbolillos de no más de dos metros de altura. El sabinar ha sabido recuperarse felizmente cuando las circunstancias han sido propicias, colonizando tierras que desde hace pocas décadas han sido abandonadas por el cereal o que dejaron de ser esquilmadas por la ganadería extensiva.

Hace algunos años mi empresa tuvo que hacer su particular “travesía del desierto“. Se daban las condiciones objetivas para hacer las maletas y abandonar el barco, pero resistimos con los escasos ingresos que había y una necesaria reducción de recursos. Un año más tarde conseguimos un magnífico contrato que nos permitió disfrutar del trabajo, volver a crecer y compensar sobradamente las pérdidas anteriores. Ganamos el contrato porque estábamos ahí para luchar por él, porque habíamos resistido.

Esperar y resistir. Saber esperar. Crecer cuando las circunstancias son favorables, como las sabinas. ¿No es esto una visión serenamente positiva de la vida?

2 respuestas a “Saber resistir las crisis como la propia naturaleza

  1. Yolanda Pérez Mendoza 14/09/2009 / 22:51

    Me gusta mucho cómo afrontas la vida Ricardo, hace poco mi profesora de Yoga me regalaba una frase respecto a la determinación tranquila, que es prácticamente lo mismo a lo que nos relatas en estas letras.

  2. Íñigo Aguirre 18/03/2011 / 16:46

    Como junior tuyo que fui en aquella época dura de tu empresa, me alegra saber que aquello remontó finalmente. Buen artículo; un abrazo, Ricardo.

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