Las MIPYMES y la Economía Informal en Nicaragua

Carlos J. Pérez Fajardo
Carlos J. Pérez Fajardo

Nicaragua está atrapada en una vorágine perniciosa con un aparente equilibrio macroeconómico en el cual parece que la economía está funcionando bien, sin embargo no hay inversión, ni empleo, etc. y a la vez las personas están y andan mal y una de sus alternativas para sobrevivir es la informalidad, la que es fuente de bajos ingresos e incrementa la posibilidad de aumentar la pobreza y el subdesarrollo. Existe una estrecha relación entre la pobreza y la informalidad, como efecto de mercados laborales precarios, bajos salarios, la baja calidad del empleo y el pequeño tamaño de los mercados comerciales.

La formalización de las MIPYMES tiene como principal promotor al Estado a través del IMPYME (Instituto Nicaragüense de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa adscrito al MIFIC), el MIFIC (Ministerio de Fomento, Industria y Comercio) y la DGI (Dirección General de Ingresos, adscrita al Ministerio de Hacienda y Crédito Público de Nicaragua) que buscan incorporar al mayor número de micro, pequeñas y medianas empresas a un sistema formal mediante campañas que persiguen principalmente la recaudación tributaria y no el desarrollo de las mismas empresas, que constituyen una de las principales fuentes de empleo del país. Esto significa que el Estado impulsa campañas de educación tributaria y no de conciencia ciudadana, considerándolos fundamentalmente como potenciales contribuyentes.

Considerando la hipótesis de que la formalización sería un paso necesario para que las micro, pequeñas y medianas empresas se incorporen con todos sus derechos a la economía y puedan competir en igualdad de condiciones con otras empresas y ampliar su participación en el mercado, las experiencias en el tema de la Economía Informal o de la formalización de micro y pequeños empresarios dedicados a la comercialización y la pequeña industria han sentido que el Estado lo que quiere es que tributen, no perciben ningún beneficio, la formalización les parece muy complicada o compleja, perciben un sesgo político partidario, además no tienen confianza en las instituciones
referidas y en general en las instituciones gubernamentales. Las MIPYMES informales, enfrentan estas y otras barreras percibidas como muy altas para la formalización e ingresar a nuevos mercados que les generen mayores ingresos y la sostenibilidad de sus negocios, así como para tener acceso a los servicios financieros formales.

Para comprender las causas por que gran parte de las MIPYMES no se formalizan, se realizó una investigación somera y entre los hallazgos preliminares encontrados fue que la Ley No. 645 (Ley de Promoción, Fomento y Desarrollo de la MIPYME, publicada en la Gaceta No. 28 del 08 de Febrero de 2008) y su Reglamento (Decreto No. 17-2008, Publicado en la Gaceta No. 83 del 05 de Mayo de 2008), son más bien barreras burocráticas que no promueven, ni fomentan el desarrollo, todo lo contrario les frenan e incrementan los costes a la mayoría de las MIPYMES dando como resultado más informalidad e incremento de la pobreza.

Como se dice en el argot popular y de manera coloquial, “para muestra un botón”, si se revisa la Guía para la formalización de las MIPEs del MIFIC, esta tiene exclusiones a los “beneficios” del Convenio de Cooperación Técnica MIFIC-INPYMEDGI, que al compararse con la Ley No. 645 y su Reglamento, estas normativas no tienen exclusiones.

Entre las exclusiones consideradas en la guía de formalización, está que la MIPYME que sea exportadora directa (condenándole a no ser exportador directo), está excluida, cuando en los Artículos 28 y 29 de la Ley No. 645 establecen el Fortalecimiento de la Exportación y Programas de Exportación, respectivamente. Otra exclusión económica es que las microempresas (que representan alrededor de un 63% del empresariado nacional) que tengan ingresos o ventas brutas por encima de C$ 480,000.00 por año, sin considerar sus costes (al momento de escribir estas líneas la tasa de cambio oficial de Nicaragua es de C$ 21.1577 por dólar o sea que es un monto equivalente a US$ 22,686.78 y el Convenio Institucional se suscribió en mayo del 2009, siendo la tasa promedio de ese mes y año de C$ 20.2095por dólar o sea el monto en esa fecha era de US$ 23,751.21 por año disminuyendo el monto bruto de ingresos por venta en US$ 1,064.43), están, excluidas, sin embargo el Articulo No. 3 del Reglamento de la Ley No. 645, establece que las microempresas se consideran como tales, con ventas anuales de hasta un millón de córdobas (US$ 47,264.12), lo que se considera una contradicción y surge la pregunta ¿Si, estas barreras son algunas de las causas del incremento de la pobreza? Y otras barreras que existen y que se podrían detectar al hacer una matriz evaluativa y derecho comparado, que están influyendo en el incremento de la economía informal y la pobreza en
Nicaragua.

Otra de las causas de la informalidad o de la economía informal es la poca o ninguna planeación de parte de la MIPYMES, que “hacen negocios” sin ninguna estrategia o planificación, su estrategia consiste en “no tener ninguna estrategia”. Adicionalmente la desidia, la procrastinación están influyendo también en el incremento de la informalidad, tema en el cual ahondaremos en otro escrito.

Un trabajo en el tema que considero pionero es el “Informe Sobre las Barreras de la Formalización para Nicaragua y Guatemala”, enmarcado en el Proyecto Pilar, realizado por Global Fairness Iniciative (GFI) y el Instituto Nicaragüense de Estudios Humanísticos (INEH) (el documento pueden solicitarlo a la dirección electrónica del autor del presente escrito o al INEH), cuyo objetivo fue analizar los procesos que están viviendo numerosas/os empresarias(as) de cada país, obtener conocimientos, información y lecciones que orienten futuras intervenciones de esta naturaleza a partir de la mesa de debate integrada por representantes de instituciones públicas y privadas
(sindicales, empresariales y gremiales) de los países referidos. Una de las recomendaciones derivadas del referido estudio fue el Monotributo para las MIPYMES. Se mencionan futuras intervenciones debido a que el trabajo antes referido es un primer peldaño para abordar el tema que es muy complejo y que en el caso de los países como Guatemala y Nicaragua reflejan cifras oficiales que sitúan al sector informal alrededor de un 65% de la PEA (Población Económicamente Activa), considerada una fuerza económica importante y sustancial, de la cual aproximadamente el 64% son mujeres empresarias.

Una de las conclusiones es que la economía informal es muy compleja que no tiene una solución o respuesta única, requiere de políticas públicas coordinadas e integrales (fomento, financieras, legales, económicas, de desarrollo y competitividad) y una actitud proactiva de parte de los empresarios que permita potenciar la productividad y el acceso sostenible a la formalización. Las siguientes acciones podrían fomentar la formalización o una disminución de la economía informal en Nicaragua:

· Un diagnostico integral del sector o sectores de las MIPYMES, considerando una evaluación de impacto detallada de todos los instrumentos de política pública, compatibilizada con las realidades nacionales. El estudio o diagnostico deberá ser objetivo y muy profesional sin ninguna influencia partidaria o sesgo, para generar la credibilidad y confianza en los sectores.

· Uno de los probables elementos a considerar derivado del diagnostico integral para disminuir las barreras de la formalización es el Registro Coordinado Único para las MIPYMES que consiste en registrarse y que las Alcaldías y el Gobierno Central se coordinen para los efectos pertinentes y se compatibilice con otro de los probables elementos derivativos del diagnostico, como lo es el Monotributo.

· El Monotributo se deberá determinar de forma diferenciada o sea un Monotributo Diferenciado que esté de acuerdo a la capacidad financiera de los distintos segmentos de las micros, pequeñas y medianas empresas, considerando el equilibrio con los tamaño de los mercados de los sectores económicos, la tributación y la dimensión o tamaño del estado. En otras palabras el tamaño del estado tiene que tener una correspondencia equilibrada con los tamaños de los mercados, si no existe este equilibrio y el estado es muy pesado, lo que está haciendo este último es empobreciendo paulatinamente a los empresarios, empujándolos a cerrar operaciones o hacia la informalidad.

· El Monotributo deberá ser diferenciada para las microempresas de subsistencia, microempresas intermedias (entre subsistencia y con alguna capacidad capitalizable), microempresas con capacidad capitalizable, pequeñas empresas con pequeñas participaciones en el mercado y pequeñas empresas con limitada capacidad de producción, entre otras.

· Paralelamente se implementaría un PIDE (Programa Integral de Desarrollo Empresarial) enfocado a la formalización y fortalecimiento de capacidades empresariales de las MIPYME. La posible resultante de lo planteado, es que se podría incrementar la base tributaria hasta unos 100,000 contribuyentes (según cálculos preliminares del autor), en un programa de seis a ocho años, con un aumento acumulado de un 28.5% en la tributación, en relación al año 2008.
Otros Los posibles resultados a largo plazo serian, la disminución del desempleo, de la pobreza e impulso al desarrollo socioeconómico del país.

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Carlos J. Pérez Fajardo, MBA.
Managua, Nicaragua
Antiguo Alumno MBA Octubre 2007

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