“Crisis poliédrica”. Nuevo enfoque para superarla

Foto de Jose Luis Matarranz
Foto de Jose Luis Matarranz

Para resolver cualquier problema o conflicto, sea grande o pequeño, independientemente de sus consecuencias y de su transcendencia, lo ideal es tener siempre más de un punto de vista, recabar más de una opinión o cambiar la perspectiva. Cuántas veces hemos hallado la solución a un problema después de habernos tomado un descanso, haber refrescado la mente y haber enfocado la cuestión que nos ocupaba bajo otro prisma. Esto mismo es lo que sugiero en este artículo: la necesidad de cambiar nuestro enfoque a la actual situación económica que estamos viviendo. ¿Será que nos está faltando aplicar más de un punto de vista para encontrar la solución a un problema que amenaza seriamente nuestro actual modelo de vida o estado del bienestar?

En cierta ocasión alguien con una dolencia crónica y cansado de recibir siempre el mismo diagnóstico de su médico especialista, decidió no solo cambiar de galeno, sino también de especialista. Este nada más escuchar los síntomas del enfermo, guardó silencio por unos instantes para, a continuación, emitir su diagnóstico y su recomendado tratamiento. Su veredicto radicaba en algo totalmente diferente al que sus colegas habían dado al paciente que esperaba y no encontraba el remedio. La especialidad de este nuevo médico le había llevado a analizar el problema desde una visión totalmente diferente. Con independencia de sus competencias, cada uno, y sobre todo el primero de ellos, se había enfocado solo en los aspectos que mejor conocía sin tener en cuenta otras posibles causas y orígenes, que dada su formación y capacidad en cualquier caso sí tenían que haber tenido en cuenta. Volviendo a nuestra idea y al tema que nos ocupa: ¿Será que para superar esta crisis solo estamos dispuestos a recetarnos pastillas que nos alivien el dolor de cabeza, pero que nada pueden hacer ante una dolencia mucho mayor? ¿Será que quienes tienen que diagnosticar y formular soluciones a la actual situación lo hacen sólo bajo un punto de vista y sin analizar otras causas?

De alguna forma, con esta metáfora trato de explicar lo que está pasando con el diagnostico y las posibles recetas de recuperación que se pueden aplicar a esta crisis, depresión (o inicial desaceleración, llegaron a decir algunos) que la economía mundial está viviendo. Hay que remontarse a los meses previos a la quiebra de Lehman Brothers y del crack bursátil, para comenzar recordando las referencias y los diagnósticos, todos ellos financieros, de las causas que ha provocado este caos económico: hipotecas subprime o basura, mercados secundarios sin control, banca de negocio, etc., hasta llegar a los días actuales en los que nos cansamos de oír hablar de deuda, déficit, puntos básicos y diferencial con el bono alemán, etc. Estos son  por tanto los elementos que conforman el diagnóstico y el panorama que los analistas contemplan, sin tener en cuenta otras posibles causas del agotamiento del sistema; causas o motivos meramente financieros: el agotamiento de un modelo comercial basado en la oferta excesiva dentro de un mercado saturado y por tanto que no compra (véase el mercado inmobiliario).

Sin embargo, y si se me permite, y lo hago con modestia, me gustaría cambiar de prisma, de perspectiva o de punto de vista, que a fin de cuentas es lo mismo, y aportar otros criterios, que aun estando muy entroncados con todo lo financiero, y que tienen que ver con las cuestiones del funcionamiento del mercado, del consumo y la maquinaria productiva de la economía. Sinceramente, no creo que los bolsas y los mercados financieros sirvan por si mismos para explicar la actual situación de la economía, y mucho menos que sean los “culpables” de la misma. Quien no quiera o permita contemplar otras causas más cercanas a desequilibrios estructurales y otros agotamientos del modelo, está haciendo muy poco por solucionar de modo más definitivo esta situación. Desde este punto de vista, la cuestión es por tanto, no tanto referirnos continuamente a la cotización y valor de las empresas, sino a lo que éstas producen y venden, al verdadero valor contable y la marcha de sus negocios con independencia del valor de sus acciones.  Lo que estamos viviendo tiene más que ver con el desequilibrio comercial y productivo a nivel mundial que tenemos, que con la solvencia del sistema financiero y el excesivo apalancamiento de las empresas, que también lo es.

Pensemos en primer lugar en cualquier empresa, en cualquier negocio del mundo, y en cualquier escenario posible y en su viabilidad, ésta no será posible si esta empresa no vende y no genera los ingresos necesarios para su viabilidad. El endeudamiento y la financiación de una empresa nunca deberían verse como un problema o un riesgo a un problema mayor, sino todo lo contrario; el apalancamiento, entendámoslo literalmente, permite solventar cargas e impulsar proyectos, pero nunca debería verse como el amarre y el sometimiento que grave la marcha operativa de las empresas, siempre y cuando estas empresas sigan siendo innovadoras, creativas y capaces de ofrecer a sus mercados y clientes nuevos productos y servicios. Ninguna empresa, ninguna institución, ningún negocio se debería poner en riesgo por su apalancamiento financiero por sí mismo, sino es por la falta de ingresos capaz de compensarlo.

Y si hubiese ocurrido así, es el momento de replantear modelos. Como decía Einstein, “No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo (…)’.  Quiero continuar este artículo afirmando que sobre todo y para superar este momento, es necesario algo más que la reducción del gasto y la revisión de la financiación de las empresas. Estas condiciones son necesarias pero en ningún caso suficientes si queremos salir adelante. La salida de la crisis llegará de la mano de la innovación, la redefinición de los modelos productivos y las relaciones comerciales y sobre todo, por la búsqueda de nuevas soluciones y fronteras que hasta ahora no han sido exploradas o contempladas.

Los directivos y dirigentes siempre y en especial en los momentos de crisis debemos, sobre todo, ser creativos e imaginativos en la búsqueda de la solución a cada problema.  Los planes que en nuestras empresas a diario se presentan, tienen que incluir y en la mayor proporción posible soluciones y propuestas nuevas; siempre con el debido rigor y estudio, pero no podemos permitirnos no contemplar aquellas posibles soluciones que aun pudiendo ser catalogadas de intrépidas y siendo nuevas vías factibles y realizables, sean desestimadas por ignorancia. Los directivos de las empresas tenemos que ser enormemente creativos en estos tiempos tan difíciles. Estamos obligados a explorar nuevas vías y mercados, ofrecer nuevos servicios y más soluciones, satisfacer más necesidades y de forma más excelente: solo así podremos superar los momentos de crisis.

Tenemos que abrir las ventanas de nuestras organizaciones y sobre todo, nuestras mentes y dejar que el aire fresco refrigere los circuitos y los modelos, recalentados sino ya quemados. En esta misión nos va mucho, probablemente el inmediato futuro y el de las próximas generaciones. Es evidente y palpable que el futuro de nuestros hijos ahora mismo es más oscuro que el nuestro, y que el de nuestros padres, y siendo así,  esto es un claro retroceso. No hemos llegado a la cima, demasiado pronto para empezar a descender.

En este sentido y en concreto, a continuación se expongo cinco puntos por los cuales pasa el necesario plan que deberíamos asumir en la gestión de esta crisis:

1.    El fomento de un verdadero libre mercado y  comercio, con el consiguiente desarrollo de la distribución y todo lo que ella lleva consigo.
2.    El cumplimiento por parte de todos los países de las leyes laborales y la unificación de esos criterios de forma que no se fomenten desigualdades entre países con costes y productividades tan disparatadas que provoquen desequilibrios tan grandes.
3.    El fomento de la investigación y el desarrollo como vía para crear nuevos productos, y nuevos servicios.
4.    La consideración de los sectores primarios y secundarios como soportes reales de la economía productiva y la redefinición de algunos de los modelos de explotación capaces de ser competitivos.
5.    La consideración de que hay muchos entornos todavía sin explotar y sin ser todo lo productivos que pueden llegar a ser, como son el mar y la conquista del espacio. El hombre ha abandonado esta carrera sin ni siquiera haberla empezado. Este es el reto.

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© José Luis Matarranz
Profesor Isead

Una respuesta a ““Crisis poliédrica”. Nuevo enfoque para superarla

  1. Johng934 22/07/2014 / 06:27

    I really like your writing style, great info, thank you for putting up

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