Los INCOTERMS, términos en constante evolución

ernesto-riveraminDesde 1936, año en el que se publican por primera vez los Incoterms, el comercio internacional ha cambiado mucho, significativamente, por la extensión creciente de zonas francas y uniones aduaneras o económicas, como la Unión Europea, en las que las formalidades aduaneras se han reducido significativamente o han desaparecido, de forma que el uso de los Incoterms se ha trasladado cada vez más a transacciones comerciales puramente domésticas, como sucede en los Estados Unidos, en los que cada vez se utilizan en la práctica más los Incoterms y menos los términos internos que establecía el Uniform Commercial Code. Una situación que viene a alterar la finalidad primaria de los Incoterms, de establecer un conjunto de reglas fácilmente identificables, claramente descritas y universalmente conocidas, para la interpretación de los términos comerciales de mayor utilización en contratos de compraventa entre partes situadas en lugares distintos, con objeto de evitar incertidumbres.

Mientras que los primeros Incoterms estaban concebidos básicamente para contratos de compraventa internacional de mercancías, en los que las partes tienen un conocimiento insuficiente de los usos comerciales utilizados en cada país, con el riesgo consiguiente de confusión y litigios, las Reglas de ICC para el uso de términos comerciales nacionales e internacionales (Incoterms 2010) estipulan con claridad que las reglas que se establecen en relación con el cumplimiento de determinadas formalidades de exportación o importación de las mercancías serán de aplicación únicamente cuando esas formalidades sean exigibles.

Por otra parte, los Incoterms son una recopilación y definición de determinados términos relativos únicamente a los derechos y obligaciones de las partes bajo el contrato de compraventa. Eso no significa que el acuerdo de las partes de utilizar un Incoterm concreto no tenga consecuencias en otros contratos. Por ejemplo, la incorporación de un Incoterm concreto puede ser determinante para establecer el tipo de transporte, marítimo o multimodal, que el vendedor tiene que contratar para la ejecución de la compraventa. Pero eso no supone que los Incoterms tengan un ámbito distinto del de los contratos de compraventa, como tales.

En los contratos de compraventa, los Incoterms tampoco pretenden regular la totalidad de las obligaciones y derechos de las partes, sino sólo ciertos aspectos del contrato, en los que no se incluyen extremos como la transmisión de la propiedad sobre las mercancías, el pago del precio (más que muy genéricamente), el incumplimiento del contrato y sus consecuencias, y la responsabilidad de cada parte en determinadas situaciones, cuestiones todas ellas que habrán de ser objeto de acuerdos separados incluidos en el contrato y que, a falta de acuerdo expreso, vendrán reguladas por la legislación que sea aplicable o, en su defecto, por los usos o costumbres comerciales de cada tráfico o zona geográfica.

La principal novedad en los Incoterms 2010, aparte de la forma de clasificación de las distintas reglas, que ahora es en función del tipo de transporte para el que cada Incoterm esté pensado, es la de la creación de los nuevos términos DAT y DAP (“Delivered at Terminal” y “Delivery at Place”), que sustituyen a los antiguos términos DAF, DEF, DEQ y DDU. Bajo el Incoterm DAT el vendedor efectúa la entrega cuando la mercancía, una vez descargada del medio de transporte, se pone a disposición del comprador en la terminal designada, que puede ser una terminal portuaria o una terminal radicada en cualquier otro lugar distinto de un puerto, ya que se trata de un término concebido para el transporte multimodal. Bajo el Incoterm DAP se entiende que el vendedor efectúa la entrega cuando pone la mercancía a disposición del comprador en el medio de transporte utilizado hasta el lugar de destino designado, preparada para la descarga pero no descargada, y el vendedor corre con los riesgos de la mercancía hasta ese lugar.

Además, los Incoterms 2010 regulan con más detalle el tipo de seguro que se debe proporcionar, precisan algo más que los anteriores el tipo de transporte que debe contratar el vendedor en aquellos casos (Incoterms CPT y CIP, concebidos para cualquier modo o modos de transporte, y CFR y CIF, concebidos para transporte marítimo y por vías navegables) en los que el vendedor debe contratar el transporte hasta el lugar o punto de destino designado, pero en los que la entrega se entiende efectuada con la entrega al transportista, y contemplan la práctica, frecuente en las ventas de ciertos productos básicos, de que la mercancía sea objeto de venta una o varias veces en ruta, en cuyo caso sólo el primer vendedor “contrata” el transporte y “embarca” la mercancía, mientras que los demás adquieren y revenden la mercancía que ya está embarcada,

En cuanto a la documentación del contrato, puede ser en la forma de documentos o procedimientos electrónicos equivalentes a los documentos en papel “si así se acuerda entre las partes o si es habitual”, lo que supone que si una parte desea asegurar que la documentación la va a recibir en papel, conviene que lo haga constar de modo expreso para evitar que se pueda considerar habitual la entrega de documentos en forma o por procedimientos electrónicos.
Pero los Incoterms no recogen todos los términos de venta estándar que se utilizan en el comercio, ya que es frecuente que la práctica vaya generando y modificando términos nuevos que las partes consideran que se adaptan mejor a sus necesidades y, además, es frecuente también que las partes añadan letras o palabras a los Incoterms, en un intento de conseguir más precisión que la que los Incoterms ofrecen.

La utilización de esos términos, o de cualesquiera otros distintos de los Incoterms, plantea el problema de que de su significado no hay una interpretación clara, objetiva y universal, sino que ésta puede estar sujeta a los usos comerciales de un tráfico particular o de una zona geográfica, de manera que la distribución de los costes correspondientes entre las partes en base a esos términos puede varían de un lugar a otro y de un tráfico a otro.

Por otro lado, puede resultar difícil acreditar en cada caso si mediante la utilización de esos términos se pretende únicamente distribuir costes o si se quiere además modificar el momento en que pasan los riesgos de las mercancías de una parte a la otra de acuerdo con el Incoterm modificado. Así, si se utiliza la expresión “FOB Stowed”, sin más, no queda claro si se debe interpretar sólo que el vendedor corre con los gastos de la estiba de la mercancía a bordo del buque o en el vehículo de transporte, o que debe soportar además el riesgo de la pérdida o daño fortuito de las mercancías durante el proceso de la estiba.

Por este motivo, conviene que las partes aclaren de modo expreso en el contrato lo que quieren establecer mediante la utilización de cada uno de esos términos o la adición de iniciales o palabras al Incoterm correspondiente, ya que de otro modo se pueden generar diferencias entre las partes e incertidumbres en cuanto al cumplimiento del contrato.

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Escrito por Ernesto Rivera

Profesor ISEAD

Publicado en economiadehoy.com

http://www.economiadehoy.com/periodico/especiales/los_incoterms_terminos_en_constante_evolucion-24030.html

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