Pequeña y Mediana Empresa: “Hacer Historia o Ser Historia…. Una cuestión de actitud” I Parte

Cuando Oscar Montes, uno de mis grandes amigos de la de juventud, me dijo de encontrarnos a tomar un café lo primero que me vino a la mente fue su carácter optimista y su capacidad para generar cientos de sueños y proyectos junto con su inquebrantable voluntad para concretarlos. Nunca dejaba de luchar y defender su independencia, sus ganas de “ser alguien en la vida”, de lograr ser reconocido y de hacerse de un nombre. Quizás por eso cuando hace muchos años nos cruzamos fortuitamente en una confitería y me comentó que había creado su propio emprendimiento no me sorprendí en absoluto; era el típico perfil del empresario; confiado, perseverante, seguro de si mismo, con gran capacidad de generar empatía alrededor de su persona, y con esa magia que muchas veces hacía que todos sintieran como propios sus proyectos.

Todavía recuerdo sus últimas palabras cuando al despedirnos aquella tarde, fue mientras me daba un abrazo fraternal cuando me dijo “Acordate Juan Carlos, con esta empresa, voy a hacer historia!!!!”.

Así, con esa imagen me preparé para rencontrarnos 7 años después. Pero, enorme fue mi sorpresa cuando lo vi. Estaba demacrado, muy delgado, parecía mucho mayor que yo. No pude encontrar la lucecita que siempre parecía mantener encendida en su mirada, que tanto contagiaba, estaba abatido y nervioso. No pudimos hablar mas de 10 minutos sin que le sonara el móvil pidiéndole directivas, consultándolo permanentemente y siempre desde la empresa.

“No comprendo, Juan Carlos, me dijo mirándome a los ojos” y comenzó a plantearme su panorama que más o menos podría resumirse de este modo:

“De un día para otro parece que la inmensa voluntad que siempre hemos puesto en el trabajo diario, la flexibilidad que le da a la empresa que todos estuvieran en condiciones de hacer de todo, la confianza en los empleados de siempre, las largas jornadas para terminar los pedidos de los clientes en tiempo y forma a cualquier costo, e incluso, la capacidad misma del empresario de multiplicarse en su quehacer cotidiano, no alcanzan para solucionar los problemas y los reclamos que, como una verdadera reacción en cadena, explotan en la gestión del negocio.”

Es muy común que el empresario llegado cierta etapa en la vida de la empresa y siempre y cuando no haya introducido los cambios adecuados, se sienta cada vez más asfixiado por las demandas de todos (clientes, colaboradores, proveedores, el contador, la familia, el gerente del banco, etc.). Parecería que el día tuviera menos horas, y las cosas para hacer fueran más que las que humanamente son posibles: más decisiones que tomar, más quejas de los clientes, más errores, más problemas, más fallas en la producción. Parece que por cada negocio que se genera, surgen 10 problemas nuevos y lamentablemente comienza a sentir que no puede contar con nadie porque todos esperan que les resuelva sus problemas, nadie “se pone la camiseta” de la empresa (es muy común escucharlo decir) y tiene la convicción que debe estar en TODO si quiere obtener resultados pero, aun así no logra detener los reclamos de los clientes, los problemas de calidad, la falta de organización interna del negocio, de coordinación de las tareas entre las distintas áreas y las marchas y contramarchas permanentes, todo lo cual (aunque muchas veces no comprenda cómo) impacta en la economía de la empresa de manera implacable.

“Que ha sucedido?. Es posible acaso que de manera súbita haya dejado de conocer el negocio?, me preguntó angustiado para seguir diciendo: “O es quizás que los clientes han cambiado y ahora prefieran a la competencia? Acaso ya no sé cómo hacer las cosas?.”

La experiencia profesional me ha puesto en muchas ocasiones frente a cuadros de situación semejantes al que les acabo de narrar. Lo habitual es que la verdadera naturaleza del problema no pase por esas situaciones.

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Publicado en pyme.com.mx

http://pyme.com.mx/articulosin.php?IDitem=160&IDseccion=3

One response to “Pequeña y Mediana Empresa: “Hacer Historia o Ser Historia…. Una cuestión de actitud” I Parte

  1. rodolfoperez 09/01/2013 / 16:49

    Es interesante el caso, principalmente por su recurrencia; lo que motiva a formar diariamente al personal de la empresa y la implementación de un modelo de gerencia que no sea centralizadora, esto último provoca que los gerentes con este estilo de dirección, rápidamente tengan inundada su agenda de cosas urgentes pero no importantes. Hay que dar espacio para que los demás aporten con sus decisiones, aunque se equivoquen, pero ese será el costo de tener personal más capacitado y enfocarse en lo estratégico de la empresa.

    Quizá enfocarnos en que le recomendaríamos a Oscar Montes:
    1. Crear el segundo frente en su equipo (nivel de supervisión con los más antiguos y que conocen más el negocio).
    2. Si los clientes reclaman mucho, es porque el servicio o producto tiene un defecto, enfocarse en éste punto es vital para reducir los reclamos.
    3. Confiar en el personal y dejar que tomen decisiones, previa reunión para explicarles las misión, visión, valores, objetivos y metas estratégicas de la empresa; no hay que temer a compartir estos aspectos dentro de la empresa, al fin y al cabo, todos están en el mismo barco.

    Dejo mi reflexión, para generar espacio a otras participaciones.

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