Ghost Marketing: Una breve aproximación al concepto

El mercadeo es una herramienta indispensable no sólo para el mundo empresarial. Salvo casos únicos y muy particulares, la afirmación “lo que no se promociona no se vende” es una realidad. Todos los productos o servicios deben pasar por una etapa de divulgación y promoción, de acercamiento, de contacto con los clientes potenciales, en proceso o ya captados de cada quien, a fin de incentivar su uso o consumo, de lo contrario un buen producto o un excelente servicio puede pasar desapercibido por ignorar esa sencilla regla.

El mercadeo, como casi todos sabemos, tiene diferentes variaciones, por lo que tenemos el mercadeo directo, masivo, neuromarketing (relativamente nuevo) y otros tantas versiones que persiguen un fin común: influir en la toma de decisión del cliente y orientarla a consumir un producto o un servicio en particular, ajustado, obviamente, a sus necesidades y expectativas o a las que se le puedan crear de manera artificial.

Pero, para nadie es un secreto que el cliente ha ido evolucionando casi a la par de las estrategias mercadotécnicas y, lo que fue un ejercicio muy parecido a “encantar serpientes” se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para propios y extraños pues ahora el cliente es más exigente, menos crédulo y conocedor de lo que quiere y desea para sí.

Mercadear un producto ya no es tan sencillo como lo era antes. El cliente reconoce cuando lo que se desea es hacer que compre y eso lo hace rechazar la venta ya que quiere sentirse libre de presiones para elegir e imponerse como consumidor y usuario, dejando atrás esa figura pasiva y casi resignada que puedo haber imperado alguna vez en su comportamiento.

Entonces ¿cómo hacer para mercadear un producto y servicio y hacer que el comprador, consumidor o cliente sientan que se trata de una decisión personal y no impuesta?

La respuesta es más sencilla de lo que parece: No venda pero sí haga que el cliente compre.

¿Cómo podemos hacer eso? …A través del Ghost Marketing.

No obstante, y de manera independiente, he desarrollado mi propio concepto y metodología de lo que es el ghost marketing, ambos puestos en practica con éxito, lo que me ha motivado a compartir esta breve aproximación al concepto con ustedes, con la finalidad de introducirlos en este tema que espero desarrollar más a detalle en otras entregas.

Mi idea del estudio y conceptualización del “ghost marketing” surge de mi interés por las manifestaciones paranormales documentadas y estudiadas de manera científica y racional, donde se ha logrado observar que elementos completamente cotidianos se ven afectados por algún tipo de energía que los hace susceptible de atención, interés y, en algunos casos, atractivos para quienes se encuentran compartiendo su entorno, de ahí la palabra “ghost” (fantasma). Varias pruebas han logrado establecer variaciones en temperatura, campo magnético y condiciones físicas sin que se pueda diagnosticar con rigurosidad científica qué ha causado tal efecto, lo que sí es un hecho es que el efecto ocurre.

Sin entrar en detalles paranormales o pseudo-científicos podemos decir que el ser humano está rodeado de muchas cosas que no puede ver, que son invisibles ante sus ojos, pero que consciente y subconscientemente sabe que existen y le atraen. Aunque están ahí y hacemos uso de ellos, no somos capaces de ver al aire, los infrarrojos, las microondas, las radiofrecuencias (como el bluethooth), los rayos X, la electricidad… pero sabemos que gracias a la existencia de cada uno de ellos se pueden crear otras energías (por ejemplo la eólica), ayudarnos a acceder a servicios, datos e información; entendemos que facilitan nuestras vidas e imprimen rapidez a nuestros requerimientos.

Por lo tanto, una de las definiciones que le he dado a “Ghost Marketing” o “Mercadeo Fantasma” puede resumirse así: “Es la acción deliberada y planificada de mantener presencia en la todas las actividades de los clientes, compradores o consumidores sin que estos sientan la presión de la venta ni se les exhorte a la compra de manera alguna, pero donde sí se generen las condiciones adecuadas que los inviten a hacerlo”.

Y es que así funciona el ghost marketing: Su producto y/o su servicio está ahí, pero a diferencia de los otros ofertantes que usan luces, colores y música, además de vendedores y pregoneros, es el cliente quien decide interesarse por el ya que advierte su presencia y utilidad, le causa curiosidad o percibe que lo necesita o que es importante vincularse a él.

Por lo tanto usted no está vendiendo pero, a través del ghost marketing, está haciendo que el cliente compre.

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Publicado en degerencia.com

http://www.degerencia.com/articulo/ghost-marketing-una-breve-aproximacion-al-concepto

One response to “Ghost Marketing: Una breve aproximación al concepto

  1. Gabriela Luengo 23/01/2013 / 10:48

    Me gusto la idea de ghost marketing, propongo otro artículo para profundizar las herramientas para desarrollarlo. Gracias.
    Gabriela.

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