¿Cómo utilizar tu conocimiento y tu tiempo para ser efectivo?

Ya reconocemos la importancia que tenemos los seres humanos y nuestro tiempo para poder alcanzar las metas definidas por los diferentes grupos, equipos y organizaciones.

Hoy quiero compartir de forma breve algo que he experimentado sobre el impacto que tiene lo que aprendemos día tras día, es decir el conocimiento que vamos construyendo desde la experiencia que vivimos sobre la efectividad de lo que emprendemos.

Se trata de optimizar el tiempo, haciendo las cosas muy bien hechas, permitiéndonos dejar un aporte valioso a la sociedad y generando oportunidades de crecimiento a quienes nos rodean en los diferentes ámbitos en los que nos desenvolvemos, sean de orden personal, familiar, social o laboral.

Todo el tiempo estamos aprendiendo cosas nuevas, sin referirme a los conceptos y teorías que nos comparten en la academia, por donde casi todos hemos pasado algún día; este aprendizaje del que quiero hablar es completamente diferente, es lo que los abuelos llamarían la escuela o la universidad de la vida, en donde podemos construir lo que somos y lo que perciben de nosotros las personas con las que compartimos algún espacio. Sigue leyendo

7 consejos para fomentar un nuevo hábito en tu vida

¿Te imaginas poder poner en modo automático tu vida cuando así lo desees? Claro, sabiendo que irá en la dirección correcta.

Pues de alguna manera es posible gracias a los buenos hábitos. ¿No es así cuando te lavas los dientes después de comer, o las manos después de ir al baño? Es una tarea que desde pequeño te enseñaron y lo haces tan repetitivo que ya no piensas en el proceso, sólo lo haces y ya.

Lo mejor de todo es que cumpliste con la tarea y sin sentir que te esforzaste. Por supuesto, eso pasa una vez que tienes el “hábito” de hacerlo.
Pero crear hábitos en tu vida no es tan complicado, y sin embargo te causan grandes logros como el ahorro de energía, más productividad, mayor organización y un mejor aprovechamiento del tiempo.

Los expertos dicen que bastan sólo 21 días para adoptar un nuevo hábito. ¿Te imaginas entonces cómo sería tu vida si cada 21 días tuvieras el “hábito” de aprender e incorporar un nuevo hábito? Sigue leyendo

Aprender a lograr

El juego y el deporte exigen mucho a la hora de alcanzar metas. Piden esfuerzo y entrenamiento. Diríamos que la persona adquiere un espíritu deportivo ante la vida para darle mayor calidad personal. En este sentido lo más parecido a la vida es el deporte. En ambos buscamos resultados, pero no siempre supone triunfar sobre el otro.

En el juego basta con competir bien, aunque no se gane. En la vida, hay que luchar por unos ideales, aunque no siempre se consiguen cabalmente. Pero el deporte le brinda a la vida algo muy valioso: la deportividad, optimismo y el buen humor. Eso es un logro.

El logro es muy importante para el hacer humano, para el trabajo y para el obrar de la persona. Todos buscamos como logro los buenos resultados. En cuanto los obtenemos, pensamos que nuestro hacer, nuestro trabajo o nuestro obrar han valido la pena. Muchas veces a esos resultados los llamamos éxito, y a su falta le decimos fracaso, aunque no siempre lo sea.

Ferreiro y Alcázar han explicado muy acertadamente cómo lo opuesto al éxito como logro económico y profesional es el fracaso. Y lo opuesto a la plenitud (a la aspiración por lo mejor, a la felicidad, a la madurez, al logro) no es el fracaso, sino el vacío. Una vida vacía es una vida no lograda.

Lo ideal es que el logro como plenitud vaya acompañado del éxito en su sentido profesional y económico. Pero es compatible con un cierto fracaso que, incluso, le sirve a la persona como experiencia para darse cuenta de que el logro no estriba sólo en el éxito profesional o económico. Hay aspectos que van más allá, relacionados con la trascendencia respecto a los demás o a la sociedad: el servicio, la solidaridad, el patriotismo. Sigue leyendo