La cultura y clima organizacional orientadas al aprendizaje en una empresa competitiva

En estos días, las organizaciones se enfrentan a situaciones en los que apremia la necesidad de estar fortalecida internamente, para tener la capacidad de: asumir riesgos, enfrentar retos y cambios, participar activamente en la dinámica económica, empresarial y del mercado para poder sobrevivir, además de tener la habilidad de promover un aprendizaje que robustezcan las estrategias implementadas y las vivencias generadas para obtener una mayor experiencia al respecto.

Podríamos establecer diversas acciones que contribuyen al fortalecimiento interno de los recursos y elementos que se ven involucrados en sus operaciones, en esta ocasión, el enfoque de esta aportación, será tratar dos aspectos que pueden considerarse elementales para una organización que tiene la intención de permanecer en este entorno actual y desea estar aprendiendo en sus procesos de trabajo cotidiano…la cultura y el clima orientado al aprendizaje organizacional.

¿Por qué en el aprendizaje organizacional?

El aprendizaje ha cobrado un importante papel para enfocar acciones que faciliten el desarrollo de la innovación en procesos, productos y servicios, además de generar estrategias a favor del desarrollo y productividad empresarial, con los que se optimice la toma de decisiones y la capacidad de realizar cambios en la organización.
La actividad de aprender se caracteriza por ser cognitiva y procesal, en el que involucra a cada miembro de la empresa y se conjunta con un desarrollo colectivo entre los grupos y la misma organización. Sigue leyendo

Dos formas muy distintas de competir

Charles Handy es unos de los autores del mundo del Management que admiro de verdad. Son pocos, y uno de ellos es él. Hace poco recuperé un libro suyo de 1999, publicado por Deusto en 2005: “La organización por dentro: ¿Por qué las personas y las organizaciones se comportan como lo hacen”. El título original es “Inside Organizations: 21 ideas for managers”. Una de las ideas que trata en el libro es la metáfora entre los “maratones” y las “carreras de caballos”, que voy a tratar en este artículo como dos formas muy distintas de competir.
Como explica Handy, hay una gran diferencia entre las carreras de caballos y los maratones. En una carrera de caballos, los tres primeros cuentan, y el resto son ‘fracasados”. Mientras que en un maratón, todo el que termina “gana”, porque el objetivo de casi todo el mundo es solamente mejorar su tiempo anterior. El ambiente al final de un maratón, con todo el mundo exhausto pero jubiloso, es notablemente diferente del de una carrera de caballos, en la que un grupo está alegre, pero la mayoría se siente abatida y decepcionada. Sigue leyendo

El momento de la verdad: ¿Cuándo debo arrancar mi negocio?

ignacio-marotoUna dimensión que puede influir (a veces notablemente) el posible éxito de un negocio es el momento que escogemos para arrancar el proyecto y comenzar nuestra actividad. Arrancar demasiado pronto puede llevarnos a un fracaso al no poder hacer frente adecuadamente a las dificultades que se nos presenten, y no aprovechar el momento justo puede hacer que otros ya estén en el lugar competitivo que pretendíamos ocupar.
¿Qué factores influyen a la hora de escoger el momento adecuado de arrancar nuestro negocio? Yo los he dividido en aspectos fiscales, de entorno y de negocio:
•    Aspectos fiscales: Cuando no existen otros condicionantes fuertes a la hora de escoger el momento de inicio de negocio, lo normal es atender a los aspectos fiscales. En este sentido, debemos evitar iniciar la actividad al final de años fiscales o de períodos impositivos, pues esto nos obligará a un coste administrativo de atender nuestras obligaciones (declaraciones, pagos) que podríamos ahorrarnos si esperamos unas semanas o meses para arrancar. De hecho, la mayoría de las empresas inician su actividad a principios de año o en primavera, en parte por este factor fiscal, y en parte porque proceden de ideas que se han ido madurando a lo largo del año anterior.
•    Aspectos de entorno: A veces existen circunstancias legales, sociales, macroeconómicas o de oportunidad externa a nuestro negocio que aconsejan iniciar actividad en unos momentos determinados y no en otros. Los principales factores que pueden influirnos en este sentido son los siguientes:

  • Cambios de legislación: Pueden favorecer o perjudicar el arranque de nuestro negocio, bien por motivos fiscales, o de normativa de nuestro sector, acceso a recursos, etc.
  • Acceso a subvenciones: La ventana de oportunidad de acceder a subvenciones en condiciones óptimas nos puede llevar a la necesidad de esperar o acelerar el inicio de actividad.
  • Adquisición de activos: Nuevamente cambios en la legislación pueden influir en el momento adecuado para iniciar actividad. Piénsese, por ejemplo, los posibles efectos de la reciente subida del IVA en España en la tesorería, o las posibles campañas de ayuda a adquisición de determinado tipo de activos (rehabilitación de locales, vehículos de motor, etc.).
  • Aspectos laborales: Novedades legislativas en aspectos de contratación laboral y de seguridad social pueden crear también ventanas de oportunidad que debemos aprovechar.
  • Acceso a recursos, capital, socios: No siempre disponemos de los recursos en el momento que deseamos, y es muy común que el acceso a esos recursos no sea neutral a lo largo del tiempo. Algunos recursos, o la colaboración de socios necesarios para nuestro negocio, pueden retrasar la posibilidad de arranque con éxito. El capital, en concreto, suele ser un recurso que precisa de un tiempo para su captación; en general, podemos decir que se debe tratar de obtener capital buscando un equilibrio en la medida de lo posible entre las condiciones de acceso al mismo (mejor pedir capital cuando el dinero está barato y hay liquidez de fondos para prestar) y nuestras posibilidades de hacer productivo y rentable ese capital. Aunque es cierto que no corren tiempos precisamente fáciles para la obtención de financiación, tratar de conseguir fondos de forma demasiado apresurada puede llevarnos a aceptar condiciones poco favorables para nuestro negocio.

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