El liderazgo como factor del éxito gerencial

Los gerentes, en la mayoría de las organizaciones, desarrollan cada día, por medio de sus experiencias y aprendizajes, nuevas habilidades que les permiten crecer tanto personalmente como profesionalmente ya que integran las rutinas de gestión como un elemento clave en la asimilación de las principales competencias que les permite exteriorizar los comportamientos claves que llevan al éxito a la organización mediante la acción adecuada y requerida frente a las diversas situaciones tanto internas como externas con las cuales se reta la capacidad gerencial de quienes ocupan un cargo de dirección en la empresa.

Como he reflexionado en anteriores artículos, la labor gerencial implica el desarrollo de diferentes competencias que permiten a la organización contar con personas idóneas para el cargo y de esta manera trascender incluso la forma como fueron nombrados, es decir que no basta con tener el título de gerente para ser y actuar como tal frente a las realidades cada vez más cambiantes y dinámicas del entorno empresarial.

Si bien es cierto que algunos autores, entre ellos Marcus Buckingham, desarrollan un modelo donde divorcian claramente el liderazgo de la gerencia, en el entendido que cada uno de ellos tiene una función y responsabilidad diferente en la organización y de esta manera permite elaborar una reflexión que se aproxima a la urgencia de reconocer que la función pragmática de uno y otro es diferente, es decir, y en eso lo acompaño, que no todo gerente es líder ni todo líder es gerente y que por tanto existen dos orillas diferentes desde donde la praxis organizacional identifica y separa claramente la contribución del líder y del gerente en la gestión organizacional.

Sin embargo, con el fin de invitar a los gerentes a reconocer que el liderazgo sigue siendo una condición necesaria para el ejercicio gerencial integramos en esta reflexión el liderazgo desde la perspectiva gerencial. Sigue leyendo

Incidencia en Políticas Públicas y su Práctica en Nicaragua (2ª parte)

Carlos J. Pérez Fajardo
Carlos J.Pérez Fajardo

La incidencia en políticas públicas como práctica o proceso democrático no se ha desarrollado en Nicaragua, se hace de manera muy fragmentada o parcial y sin ninguna planeación, siendo fundamentalmente reactiva.

Por otra parte la cultura política del nicaragüense es muy pobre dejando su espacio político como ciudadanos (todos somos políticos y cualquier política pública nos afecta, lo que no somos es miembros o simpatizantes de agrupaciones partidarias que han usurpado o robado la participación política ciudadana, debido a que se les ha dejado, sin embargo la podemos recuperar si así lo queremos), dejando equivocadamente estas acciones (incidencia política) a los grupos denominados “partidos políticos”, cuyo único objetivo es conseguir el poder y la administración de la nación con un enfoque de obtener beneficios particulares partidarios o de cúpulas de los mismos, tal como lo señalan los hechos.

Una vez obtenido el poder, el siguiente objetivo del grupo partidario es mantenerse en el mismo sin importar mucho las aspiraciones de la sociedad. En otras palabras a la gran mayoría de los grupos partidarios no les interesa la incidencia en política pública para beneficio de la sociedad o la nación. Sigue leyendo

Incidencia en Políticas Públicas y su Práctica en Nicaragua (1ª parte)

En una primera etapa en un sistema democrático genuino, la incidencia política se realiza a través del proceso electoral, mediante el cual, el ciudadano no solo elige a sus gobernantes, sino que además elige las opciones que le ofrecen los candidatos en lo referente a la administración pública y lo relativo entre ellas. Sin embargo, el resultado del proceso electoral no puede modificarse y no se ha determinado un mecanismo seguro y eficiente para que los candidatos a gobernantes puedan ser obligados a cumplir las plataformas de gobierno propuestas en su campaña, de tal modo que las aspiraciones de la sociedad civil quedan al arbitrio de los gobernantes de turno. Sigue leyendo