6 trucos de neuromarketing que ayudan a las marcas a triunfar

El neuromarketing es una de las nuevas palabras de moda entre la industria del marketing, gracias a sus buenos resultados y al potencial que tiene para entender qué quiere realmente el consumidor. Las marcas pueden así entender las reacciones que causan sus anuncios y, aunque los expertos suelen señalar que no se trata realmente de manipular lo que los consumidores quieren o hacer, atacar en los deseos más profundos de sus clientes para conseguir vender.
Las cadenas de supermercados están ya utilizando el neuromarketing para decisiones tan básicas como el dónde se sitúan las cosas o cómo el olfato impulsa las compras. Y, aunque aún no lo sabemos todo sobre el neuromarketing, es posible ya descubrir algunos puntos base que permiten mejorar los resultados de las marcas y de las compañías empleando el conocimiento que ya tenemos sobre nuestro cerebro.
La marca debe centrarse en las emociones
Lo que el neuromarketing ha demostrado es que las decisiones de compra no son solo cosa de nuestro yo racional. Como explican desde Inc, ante todo y ante cualquier cosa, el cerebro responde con una respuesta emocional. Poco importa que se trate de encender el ordenador a primera hora de la mañana o de tomarse un café a media mañana. Todas esas respuestas se toman en la parte bautizada como cerebro reptiliano y ahí es donde las marcas deben intentar llegar. Las marcas deben centrarse en generar esas respuestas, porque así ganaran al consumidor y conseguirán un mejor recuerdo de marca. Sigue leyendo

El autoconocimiento. Primera aptitud de la inteligencia emocional

De todos los conocimientos posibles, el más sabio y útil es conocerse a sí mismo – William Shakespeare

La clave para gestionar a otros de manera efectiva es manejarse uno mismo primero. Cuanto más conoces de ti mismo, más puedes relacionarte con los demás, desde una posición de confianza, seguridad en uno mismo y fortaleza – Weisinger.

Esta es la primera aptitud de la Inteligencia Emocional (IE). Parte de que, si usted no logra conocerse bien a si mismo, a estar consciente de cuáles son sus fortalezas y debilidades, aprende a identificar sus estados de ánimo y las consecuencias que estos pueden tener en su comportamiento, difícilmente podrá controlar sus reacciones y utilizarlas productivamente. Tampoco podrá comprender bien el comportamiento de los que le rodean, identificar sus sentimientos y emociones, ni podrá actuar con efectividad en sus relaciones interpersonales todo lo cual resulta esencial en el trabajo de dirección.

También se utiliza la expresión “auto-evaluación” porque, muchas de las aptitudes que deben “auto-conocerse”, requieren la utilización de instrumentos en los que debemos evaluar cómo estamos. Sigue leyendo

¿Qué tendencias marcarán la relación del cliente con las marcas en el Futuro?

Diferentes compañías y consultoras están interesadas en tener una aproximación a lo que será el futuro del cliente en el 2033. Se trata de poner un marco a las próximas tendencias, lo que me está implicando personalmente en el proceso.

Podríamos considerar que la realidad empírica ha demostrado que durante años no se ha dado la importancia que tenían las emociones en la toma de decisiones llevadas a cabo por el cerebro humano. No son solamente un factor más en la toma de decisiones, adicionales a la razón y a los análisis coste-beneficio sino que son el impulso final que necesita una decisión para ser tomada. Esto, unido a que se ha podido avanzar más en los últimos años en cuanto al conocimiento del cerebro que en el resto de la historia de la humanidad, hace que las emociones, constituyan la base del futuro.

Por otra parte, si tengo que contribuir al pronóstico de por dónde vendrá el mundo de la comercialización, teniendo en cuenta los antecedentes de partida: la velocidad con la que se producen los acontecimientos, el fenómeno de la globalización y el desarrollo de la tecnología. Me aventuro a pronosticar lo siguiente: Sigue leyendo

Liderazgo, creatividad y descentralización mental

La vida de una sociedad está en función de su actividad creadora (Unesco)

1. Creatividad es capacidad y habilidad para producir cosas nuevas o para modificarlas, para innovar. Puede darse gente con un alto cociente intelectual muy creativa o poco creativa. No es asunto sólo de grado de inteligencia o del hemisferio derecho del cerebro, que se asocia a la sensibilidad, a la fantasía, a las emociones, al pensamiento “lateral” o “divergente”, que se llama así por oposición al convergente, analítico, en el que predomina el raciocinio.

2. El pensamiento demasiado sometido a la memoria, a los esquemas, a los caminos trillados se va quedando sin creatividad. Por eso hace falta desarrollar un pensamiento recursivo, innovador, que abre nuevos caminos a la inteligencia. Hay que dejar que el pensamiento y la expresión fluyan desde la persona sin encorsetarlo en esquemas predeterminados.

3. No hay que tenerle miedo a la imaginación ni dejarse arrastrar por ella. Muchas veces hay que soltarla y favorecer la espontaneidad pero buscando la disciplina, el rigor para construir.

4. Ante la mucha información, tan propia de la sociedad del conocimiento, la creatividad puede tener en ella un punto de partida o una fuente de inspiración, si se sabe aprovecharla bien, seleccionarla, entenderla y aplicarla, reflexionando con los propios modos de pensar. En este sentido la informática puede ser un instrumento muy útil para estimular la creatividad.

5. La creatividad es una de las características que más se destacan –en las encuestas entre dirigentes de todos los sectores– a la hora de definir el liderazgo. Va muy unida a la visión, los valores, la comunicación y el compromiso.
6. Resulta muy difícil pensar en el liderazgo sin creatividad o sin capacidad de innovación. La creatividad es una “ventaja competitiva perdurable” para el líder y para la empresa. Sigue leyendo

Algunos elementos de la Inteligencia Emocional

Han transcurrido algunos años desde que se empezó a comentar sobre inteligencia emocional; en los inicios de los años 90, los psicólogos de Yale Meter Salovey y John Mayer de la Universidad de New Hampshire, definieron la inteligencia interpersonal e intrapersonal con el llamativo nombre de ”Inteligencia Emocional”. El tema despertó la atención en el nivel mundial gracias al psicólogo de Harvard Daniel Goleman, con el libro “Inteligencia Emocional”.

Es importante comentar sobre los elementos o capacidades que integran la inteligencia emocional y abarca aspectos como cualidades, la comprensión de las propias emociones, la capacidad de saber ponerse en el lugar de las otras personas y la capacidad de conducir las emociones de manera que mejoren la calidad de vida. Los cinco elementos o cualidades son:

1) Reconocer las propias emociones

2) saber manejar las propias emociones

3) utilizar el potencial existente

4) la empatía o saber ponerse en el lugar de los demás

5) establecer relaciones sociales o Relaciones Interpersonales.

El adecuado manejo de esos cinco elementos nos puede permitir obtener resultados positivos en todos los ámbitos de la vida. Sigue leyendo

Coaching para emprendedores

Disciplina, inteligencia emocional, enfoque y productividad, las claves para desarrollar tu propia empresa.

Para muchos, tener un negocio o empresa propios es uno de los objetivos más importantes en la vida profesional. Para lograrlo, seguir una estrategia de coaching puede contribuir a conseguir esa meta de una forma más efectiva. Te presentamos cuatro pasos del proceso de coaching para emprender, según nuevosemprendedores.net.
Autodisciplina

Es el control de la fuerza de voluntad. Muchas personas suelen afirmar que no la tienen, pero lo afirman para justificar su incapacdidad para alcanzar una meta. La clave para mantener constante la fuerza de voluntad es la autodisciplina, que se relaciona directamente con la motivación.

Por ello, motivarse a uno mismo y a los demás es básico para reforzar tu fuerza de voluntad cada día y no renunciar a conseguir tus metas a la mitad del camino.

La autodisciplina es enmarcada por los coaches dentro de un concepto más amplio, el de la inteligencia emocional.
Enfoque

La falta de enfoque es la razón principal que impide lograr el objetivo de llevar a la realidad tu propio negocio. La concentración y el enfoque fijo en tus metas es lo que permite seguir un camino sin desviarse de su finalidad. El antiguo proverbio sufí afirma: “Allí donde está tu atención, allí estás tú”. Si no pierdes el enfoque, tienes más posibilidades de dar en el blanco y conseguir tu objetivo.

La creatividad, las ideas, y los recursos y habilidades son las flechas que quieres disparar hacia tu objetivo de crear tu propio negocio.

En una sociedad que nos bombardea con estímulos de todo tipo, imágenes, sonidos, televisión, publicidad y otros desvían nuestra concentración y pueden provocar que perdamos enfoque. Por eso, cuando tu atención está desenfocada no avanzarás sino que te estancarás.

Los expertos en coaching aconsejan entrenar para conseguir controlar la atención, para lograr una mejor concentración y no perder el enfoque. Sigue leyendo

¿Para qué sirve la Inteligencia Cultural?

Pocas veces se menciona la frase inteligencia cultural o su equivalente en inglés, Cultural Intelligence o Cultural Quotient (CQ), que fue usada por primera vez en 2003. En el mundo actual, interdependiente y global, este concepto juega un papel imprescindible ya que sirve para determinar quién será exitoso o perdedor en un entorno nacional o internacional.

Usualmente, cuando se habla de medir la inteligencia, se hace referencia al Cociente Intelectual (CI), y a través de este indicador se ha calificado y clasificado a las personas en diferentes contextos. Así, quien obtenga un puntaje igual o superior a 130 en las famosas pruebas de inteligencia, será tenido como superdotado. Pero ¿son estos superdotados seres capaces de relacionarse exitosamente con otros y ser buenos líderes? No necesariamente. Por eso se habla hoy en día de Inteligencia Emocional (EQ). Sí, sí, otro indicador -van tres-, y quién sabe cuántos más vendrán después.

La Inteligencia Emocional (Emotional Intelligence o Quotient: EQ) es tan importante como la intelectual, y por eso los procesos de selección en las empresas miden a los candidatos no solo en sus habilidades intelectuales sino también en sus destrezas sociales. Un individuo considerado inteligente, debe ser capaz de entender tanto sus emociones como las de los demás. Sigue leyendo