Ética y empresa: Ahí te quiero ver

En una de sus Analectas (Libro II, Capítulo XXIV) Confucio afirma “Saber qué está bien y no hacerlo implica falta de coraje”. Dicho a inversa podríamos afirmar entonces que hacer el bien es de valientes y, en lógica consecuencia, es en sí mismo un valor.
No seré yo quien se aventure por ”jardines” filosóficos de los que no sabría salir, pero en una mínima incursión más descubro que el Ren, idea fundamental del confucianismo, es la virtud, expresada en la benevolencia, la lealtad, el respeto y la reciprocidad. …Y éste es, Confucio premonitorio, el marco en el que precisamente nos moveremos para entender qué es la Ética Empresarial.

La función de toda organización productiva, en formato Empresa, es satisfacer las necesidades y deseos de las personas en tanto que consumidores. Ambos son los protagonistas de eso que llamamos “mercado” que, por cierto, no entiende de ética ni nada similar. En realidad el sujeto de la ética es siempre y solo la persona; por tanto, la responsabilidad que en este terreno tienen las empresas es con las personas que forman el mercado. Vista así, lejos de abstracciones, quizá sería más sencillo asumirla como parte de toda estrategia empresarial que se precie de ser completa, de forma equivalente a como las empresas entienden, por ejemplo, el reparto de beneficios que al final siempre tienen nombre y apellidos. Sigue leyendo

La ética de la nueva economía

Hace tiempo escribí un artículo en estas mismas páginas en el que reflexionaba sobre la conexión entre negocios y ética. En él recogía algunas opiniones como la de Josep M. Lozano, que decía en Twitter “A los economistas no les preocupa la calidad ética de sus propuestas y a los éticos la viabilidad económica de lo que exigen. Y así nos va”. Da la sensación que hay dos mundos paralelos que no se tocan porque no les resulta necesario, porque les incomoda las limitaciones que la otra parte le pueda poner a sus teorías y propuestas. Y esta disociación entre ética y negocios genera un impacto claro en la sociedad y en la imagen que ésta tiene de modelos muy válidos pero aparentemente alejados de unos valores que la ciudadanía dice defender.
En un artículo reciente en Forbes, la fundación Ashoka reflexiona cómo muchas empresas están viendo cómo la retención y captación del talento está siendo posible gracias a la misión social de la empresa, no sólo a criterios económicos. Ya comenté en un artículo cómo una de las posibles motivaciones que podía tener un empleado era la llamada Motivación del Voluntariado. Ésta, que en principio es una motivación intrínseca, puede ser “ayudada” por un entorno adecuado en empresas con objetivos sociales. Como comenta el artículo de Forbes, los millennials están más dispuestos a trabajar en empresas sociales que en empresas puramente enfocadas al mercado. Sigue leyendo

¿Qué necesitamos, un Gerente o un Líder? Creo que mejor un Gerente Líder

Para mejorar, optimizar y superar posiciones dentro de la inmensa y turbulenta jungla competitiva, caracterizada por cambios discontinuos e impredecibles en la que estamos inmersos, ¿qué necesitamos tener, un Gerente o un Líder?; creo que ésta se está convirtiendo en la pregunta del siglo. Si, interrogante que todo empresario y/o junta directiva se está formulando, a pesar que pareciera no tener sentido, si observamos el número considerablemente importante de profesionales que año tras año entran en el cuadrilátero del mundo laboral.

Antes de entrar en tema, debemos responder dos preguntas, ¿qué se entiende por Gerencia? y ¿qué se entiende por Liderazgo?. Pareciera uno sinónimo del otro, sin embargo la diferencia es realmente abismal. Es realmente sorprendente la enorme cantidad de literatura y trabajos científicos dirigidos a definir estos dos términos, sin embargo trataré de simplificar al máximo para poder entrar en tema.

Gerencia

De acuerdo con Crosby, P. (1988). Dinámica gerencial. México: McGraw Hill, define a la gerencia como “el arte de hacer que las cosas ocurran”, interesante el punto de vista de este personaje, la define como un arte. Por otro lado encontramos a Sisk L., Henry y Mario Sverdlik. Administración y Gerencia de Empresas. South-Westewrn Publishing U.S.A., 1979, quienes señalan “… El término (gerencia) es difícil de definir: significa cosas diferentes para personas diferentes. Algunos lo identifican con funciones realizadas por empresarios, gerentes o supervisores, otros lo refieren a un grupo particular de personas. Para los trabajadores; gerencia es sinónimo del ejercicio de autoridad sobre sus vidas de trabajo…”. Estos un tanto mas objetivos, señalan la dificultad a la hora de plasmar la definición. Sigue leyendo

Los valores como herramientas gerenciales

Los valores, como herramientas o enfoques gerenciales, han venido ocupando un lugar cada vez más relevante en las teorías y prácticas de la administración en los últimos años. Athos y Pascale definen los valores corporativos como “reglas o pautas mediante las cuales una compañía exhorta a sus miembros a tener comportamientos consistentes con su sentido de existencia (orden, seguridad y desarrollo). Son propósitos supremos a los cuales la organización y sus miembros deben dedicar toda su energía”.

Entre las razones que fundamentan la necesidad de otorgarle una importancia relevante a los valores en el plano gerencial se señalan las siguientes:

Los valores son los impulsores principales de la actuación de las personas y las organizaciones, son los que otorgan cohesión y sentido de pertenencia y establecen compromisos éticos, entre sus miembros, y de la organización con sus clientes y socios. (Tom Peters).
Los modelos de gestión vigentes hasta los años ochenta ya no responden a las nuevas necesidades. La orientación al cliente, las nuevas tecnologías y la inclusión de valores y principios éticos habrán de ser los nuevos puntos de referencia. Ello significa que valores ya existentes a escala personal deben adquirir una nueva dimensión, cuando son aplicados a la actividad de la empresa. (Dolan-García).
Nada es más importante que la visión y los valores para determinar lo que sucede en una compañía. Ellos constituyen la base para todas las demás aptitudes y prácticas. (Steiner).
Una visión sin valores se asemeja a un viaje sin un mapa de ruta. (Linbeck).
Los valores y creencias son el elemento más importante de los tres componentes de la visión (valores, objetivos y metas) en una organización, sugieren pautas de acción sobre como actuar e interactuar para lograr lo que desean. (Quigley). Sigue leyendo