Hacia un nuevo modelo de Gestión Empresarial desde la comunicación

Carlos Manuel SánchezEscrito por Carlos Manuel Sánchez Pérez, Profesor de ISEAD

La innovación en la gestión estratégica de las empresas y organizaciones viene de la mano de una realidad comunicacional bifronte, a la manera del dios Jano: toda comunicación es acción; toda acción comunica.

Es decir, la comunicación tiene una dimensión simbólica por la cual sustituye la acción por su representación e interpretación a través del lenguaje, ya sea este textual, icónico, fáctico, etc. Este proceso de activación de la conexión entre dos nodos (organizaciones y sus grupos de interés por ejemplo) se lleva a cabo a través de mensajes, que ahorman, dan forma al patrón de conectividad entre sujetos emisores y receptores mutuamente alimentados de significaciones y sentidos.

Esta sustitución simbólica de lo real comparte la misma intención teleológica de la acción. La segunda parte del axioma es evidente, aunque en muchas ocasiones los teóricos de la Comunicación se han olvidado al centrar sus investigaciones exclusivamente en el proceso de transmisión de mensajes. Pero sí, es verdad, cualquier acción comunica, cualquier hecho significa, e incluso, cualquier acción acaba por ser signo de sí misma, lo que tiene repercusiones amplias en el mundo de la promoción. Sigue leyendo

Hacia un nuevo modelo de Gestión Empresarial desde la comunicación

Carlos Manuel SánchezLa innovación en la gestión estratégica de las empresas y organizaciones viene de la mano de una realidad comunicacional bifronte, a la manera del dios Jano: toda comunicación es acción; toda acción comunica.

Es decir, la comunicación tiene una dimensión simbólica por la cual sustituye la acción por su representación e interpretación a través del lenguaje, ya sea este textual, icónico, fáctico, etc. Este proceso de activación de la conexión entre dos nodos (organizaciones y sus grupos de interés por ejemplo) se lleva a cabo a través de mensajes, que ahorman, dan forma al patrón de conectividad entre sujetos emisores y receptores mutuamente alimentados de significaciones y sentidos.

Esta sustitución simbólica de lo real comparte la misma intención teleológica de la acción. La segunda parte del axioma es evidente, aunque en muchas ocasiones los teóricos de la Comunicación se han olvidado al centrar sus investigaciones exclusivamente en el proceso de transmisión de mensajes. Pero sí, es verdad, cualquier acción comunica, cualquier hecho significa, e incluso, cualquier acción acaba por ser signo de sí misma, lo que tiene repercusiones amplias en el mundo de la promoción. Sigue leyendo