Cómo escoger un buen nombre para nuestro negocio

ignacio-marotoEstá claro que escoger un buen nombre para nuestro negocio nos puede ayudar a la hora de construir una buena imagen de marca, y de distinguirnos de la competencia. El nombre, el logotipo y el slogan son los tres elementos básicos de imagen corporativa, y constituyen la auténtica carta de presentación de nuestro negocio, por lo que es corriente que el trance de gestar un nombre para nuestro negocio sea largo y laborioso.

Se ha escrito mucho sobre qué cualidades debe tener un buen nombre, pero lo cierto es que pocos son los nombres de marca o empresa que cumplen todos los requisitos. A modo de resumen, podemos distinguir algunos criterios que se suelen recalcar:

  • Aspectos semánticos del nombre: Estos criterios tienen que ver con lo que queremos comunicar con el nombre:
    • El nombre debe dar una idea inmediata e inequívoca del tipo de negocio al que se refiere
    • El nombre debe también diferenciarnos de la competencia, mostrando la ventaja competitiva y los atributos básicos de nuestra propuesta de valor.
  • Aspectos funcionales del nombre: Estos criterios están relacionados con la facilidad para recordar el nombre.
    • El nombre debería ser corto (idealmente de 7 letras o menos), fácil de pronunciar y recordar.
    • El nombre debe ser distinto, único y auténtico.
    • Idealmente, el nombre debe ser pegadizo (por ejemplo, utilizando rimas o repeticiones de sonidos agradables al oído).
    • El nombre debe evitar connotaciones negativas en el público objetivo.

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Experience marketing para emprendedores

ignacio-marotoDesde hace algún tiempo la gestión centrada en el cliente está expresándose en nuevas tendencias, que a menudo escuchamos bajo fórmulas como experience marketing, o customer experience marketing (CEM). En el mundo actual, donde hay una oferta tan grande y una competencia tan fuerte, ya no basta siempre con tener un excelente producto o servicio a un precio muy reducido; hoy muchas empresas procuran que el cliente pueda disfrutar de la experiencia de compra o de uso del producto, con el objetivo final de que recomiende la marca a otras personas.

Esto es el experience marketing, en el que, además de las técnicas usuales en el marketing, nos ocupamos del diseño de toda la interacción con el cliente, de tal manera que le generemos determinadas emociones que le lleven a recomendar nuestro producto o servicio. Una buena muestra del concepto la tenéis en el siguiente vídeo:

¿Cómo puede aplicar estas técnicas un emprendedor? Evidentemente, no todos los productos y servicios se prestan con la misma facilidad al marketing experience. Obviamente, es más fácil explotar el potencial emocional de productos como la alta joyería o la alta perfumería, que en sectores como puede ser la maquinaria industrial. No obstante, con el adecuado conocimiento del cliente, siempre podremos encontrar algún elemento de la oferta de valor experiencial que nos diferencie, y que permita crear en él emociones que le puedan llevar posteriormente a recomendarnos. Sigue leyendo