Inteligencia emocional (I.E) y su aplicación en las organizaciones empresariales

La INTELIGENCIA EMOCIONAL se refiere a la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos, los sentimientos de los demás, motivarnos y manejar adecuadamente las relaciones que sostenemos con los demás y con nosotros mismos.

Hay dos tipos de inteligencia la intelectual y la emocional, cada una de ellas expresa la actividad de regiones diferentes del cerebro. La I. E.es una forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos y engloba muchas habilidades. Estas configuran rasgos de carácter como la autodisciplina, la compasión o el altruismo, que resultan indispensables para una buena adaptación social.

En síntesis se han definido cinco habilidades, siguiendo a Goleman, las cuales podemos describir como a continuación se indica:

MOTIVACIÓN: se trata de perseguir nuestros objetivos teniendo en cuenta nuestras preferencias, ayudarnos a tomar iniciativas, ser eficaces, y seguir adelante a pesar de los contratiempos y frustraciones que se puedan presentar
CONCIENCIA DE SI MISMO : es la capacidad de saber lo que sentimos en cada momento, de reconocer nuestras preferencias y guiar según estas la toma de decisiones, teniendo en cuenta nuestras capacidades y confiando en nosotros mismos. Sigue leyendo

Inteligencia emocional (I.E.) y su aplicación en las organizaciones empresariales

El concepto de Inteligencia Emocional: I.E., aunque esté de actualidad, tiene un claro precursor en el concepto de Inteligencia Social de Thorndike (1920) quien la define como “La habilidad para comprender y dirigir a los hombres y mujeres, muchachos y muchachas, y actuar sabiamente en las relaciones humanas“.

Más recientemente, Gardner (1983) en su obra “Frames of Mind”, revoluciona el concepto de inteligencia a través de la teoría de Inteligencias Múltiples, introduce dos tipos de inteligencia muy relacionadas con la competencia social, y hasta cierto punto emocional, la Inteligencia Interpersonal y la Inteligencia Intrapersonal, definiéndolas como sigue:

La Inteligencia Interpersonal se construye a partir de una capacidad nuclear para sentir distinciones entre los demás: en particular, contrastes en sus estados de ánimo, temperamentos, motivaciones e intenciones. En formas más avanzadas, esta inteligencia permite a un adulto hábil leer las intenciones y deseos de los demás, aunque se hayan ocultado… “
“La Inteligencia Intrapersonal es el conocimiento de los aspectos internos de una persona: el acceso a la propia vida emocional, a la propia gama de sentimientos, la capacidad de efectuar discriminaciones entre las emociones y finalmente ponerlas un nombre y recurrir a ellas como un medio de interpretar y orientar la propia conducta…”. Quizás sea esta última, la que mayor relación tiene con la inteligencia emocional. Sigue leyendo

¿Para qué quieres la inteligencia emocional?

Pues así es. O al menos así lo creo yo también. Hay mucha gente que profesionalmente llega a poco simplemente porque tiene un déficit importante de inteligencia emocional.

No me voy a meter en el terreno afectivo y personal porque es muy delicado, y es también harina de otro costal. Al hablar de inteligencia emocional voy a referirme en este artículo exclusivamente al ámbito profesional y empresarial.

Y llegar a poco significa que no han accedido a posiciones de relevancia en su entorno laboral, no por falta de inteligencia e incluso de trabajo duro, sino por no utilizar su inteligencia emocional o por tenerla escasamente desarrollada. Por no darse cuenta que para triunfar en el terreno laboral no hace falta ser un killer a la antigua usanza. Eso ya pasó de moda hace tiempo y es un concepto tan obsoleto como decadente. Lo que sí hace falta es entender algo tan sencillo como que todo el mundo tiene emociones y mil formas de expresarlas. También en el trabajo. Que quienes te rodean en tu entorno laboral, aunque sean tus subordinados, tienen sentimientos y te observan y te valoran. Y en función de tu conducta con ellos te seguirán o, simplemente, simularán que lo hacen mientras te van dejando solo. Sigue leyendo

Algunos elementos de la Inteligencia Emocional

Han transcurrido algunos años desde que se empezó a comentar sobre inteligencia emocional; en los inicios de los años 90, los psicólogos de Yale Meter Salovey y John Mayer de la Universidad de New Hampshire, definieron la inteligencia interpersonal e intrapersonal con el llamativo nombre de ”Inteligencia Emocional”. El tema despertó la atención en el nivel mundial gracias al psicólogo de Harvard Daniel Goleman, con el libro “Inteligencia Emocional”.

Es importante comentar sobre los elementos o capacidades que integran la inteligencia emocional y abarca aspectos como cualidades, la comprensión de las propias emociones, la capacidad de saber ponerse en el lugar de las otras personas y la capacidad de conducir las emociones de manera que mejoren la calidad de vida. Los cinco elementos o cualidades son:

1) Reconocer las propias emociones

2) saber manejar las propias emociones

3) utilizar el potencial existente

4) la empatía o saber ponerse en el lugar de los demás

5) establecer relaciones sociales o Relaciones Interpersonales.

El adecuado manejo de esos cinco elementos nos puede permitir obtener resultados positivos en todos los ámbitos de la vida. Sigue leyendo

Coaching para emprendedores

Disciplina, inteligencia emocional, enfoque y productividad, las claves para desarrollar tu propia empresa.

Para muchos, tener un negocio o empresa propios es uno de los objetivos más importantes en la vida profesional. Para lograrlo, seguir una estrategia de coaching puede contribuir a conseguir esa meta de una forma más efectiva. Te presentamos cuatro pasos del proceso de coaching para emprender, según nuevosemprendedores.net.
Autodisciplina

Es el control de la fuerza de voluntad. Muchas personas suelen afirmar que no la tienen, pero lo afirman para justificar su incapacdidad para alcanzar una meta. La clave para mantener constante la fuerza de voluntad es la autodisciplina, que se relaciona directamente con la motivación.

Por ello, motivarse a uno mismo y a los demás es básico para reforzar tu fuerza de voluntad cada día y no renunciar a conseguir tus metas a la mitad del camino.

La autodisciplina es enmarcada por los coaches dentro de un concepto más amplio, el de la inteligencia emocional.
Enfoque

La falta de enfoque es la razón principal que impide lograr el objetivo de llevar a la realidad tu propio negocio. La concentración y el enfoque fijo en tus metas es lo que permite seguir un camino sin desviarse de su finalidad. El antiguo proverbio sufí afirma: “Allí donde está tu atención, allí estás tú”. Si no pierdes el enfoque, tienes más posibilidades de dar en el blanco y conseguir tu objetivo.

La creatividad, las ideas, y los recursos y habilidades son las flechas que quieres disparar hacia tu objetivo de crear tu propio negocio.

En una sociedad que nos bombardea con estímulos de todo tipo, imágenes, sonidos, televisión, publicidad y otros desvían nuestra concentración y pueden provocar que perdamos enfoque. Por eso, cuando tu atención está desenfocada no avanzarás sino que te estancarás.

Los expertos en coaching aconsejan entrenar para conseguir controlar la atención, para lograr una mejor concentración y no perder el enfoque. Sigue leyendo