Saber lo que quieres es un descubrimiento, no una predicción… algo así como el proceso creativo de tu vida. Disfrútalo y no tengas miedo

perdiguero_12082013Con cierta frecuencia, tengo el enorme placer de encontrarme con ex alumnos, tanto de la universidad pública como de la privada, chicas y chicos de un gran talento, sorprendente y aparentemente necesitados de orientación, de ser escuchados, y charlar sobre su futuro, encontrar alguna empresa donde hacer prácticas no solo para cubrir el expediente, dar el salto a un trabajo mejor y remunerado decentemente, y cosas por el estilo.
Su primera sorpresa está relacionada con la alegría que me produce que recurran a mi. Deben pensar que estoy un poco gagá cuando, al despedirnos hasta más ver, les doy insistentemente las gracias por lo que considero una remuneración emocional tremendamente gratificante y renovadora… les recuerdo lo que les decía en los primeros cursos: los profesores, al menos yo, hacemos “vampirismo juvenil” y eso nos mantiene mucho más frescos que el resto de los que cumplen años a nuestro ritmo…

Otra de las sorpresas es cuando les pregunto si esto mismo que estamos haciendo, nada del otro mundo por otra parte, lo han hecho con sus padres…

¿Qué haremos los padres para no tener la confianza de nuestros hijos y reflexionar juntos de lo que haríamos si estuviésemos en su lugar?
Les recomiendo que hagan partícipes a sus progenitores de las mismas cuitas que tratamos… eso sí, por separado para que no haya conflictos por las diferentes opiniones que tenemos padres y madres acerca de lo que les conviene a nuestros queridos hijos y lo difícil que es ponernos de acuerdo… Sigue leyendo