6 pasos para averiguar en qué emprender

Es un hecho que tenemos que trabajar para producir, para aportar nuestra contribución a la comunidad, pero básicamente para obtener un dinero a cambio que nos permita cubrir nuestras necesidades, algunas básicas y otras no tanto. Todo es cuestión de saber para que lo haces (además de cubrir tus necesidades). Para sentirte identificado, para hacer lo que te guste, para tener más libertad, para crecer, para conseguir retos, objetivos. . .o simplemente hay quien piensa que tiene que hacerlo por obligación. A nadie le gusta hacer las cosas por obligación, en cambio a todo el mundo le gusta hacerlo por devoción, lo haces porque quieres hacerlo. Hay una diferencia.

Investiga un poco tus porqués y tus para qué, y quizás te ayude a entender cómo te sientes respecto al trabajo. Sentirse bien con lo que uno hace es básico para generar buenos resultados y todos queremos obtener buenos resultados y hacer un buen trabajo para tu propia satisfacción, independientemente de a lo que te dediques y para quien trabajes. ¿O no?

Y llegados a este punto, y entendiendo que hemos decidido emprender un negocio, vamos a ver si podemos despejar dudas y tomar una decisión sobre el campo en que vas a emprender. Sigue leyendo

¿El emprendedor nace o se hace?

De un tiempo a esta parte, tras explotar la crisis económica y, en especial, una vez ha implosionado colectivamente nuestro estado de ánimo, instalándose la recesión en el inconsciente como un colateral inherente al estado de las cosas, como algo totalmente inevitable, la desesperación ha dado paso a la resignación y juntas han ido calando en la sociedad de forma lenta, como una fría lluvia de invierno.

Durante este peligroso proceso, curiosamente, venimos asistiendo a un sobrecalentamiento del término “emprendedor”, en gran medida instado desde las administraciones públicas. En términos económicos, “emprendedor” muestra un alto índice de inflación, debido en parte al exceso de demanda y a la baja calidad con que se muestra la oferta. Existe una importante necesidad de creación de nuevas empresas, pero no todos los que se dan en llamar emprendedores se encuentran realmente preparados para lograrlo con unas mínimas garantías de éxito.

No hago referencia a la formación explícita o al apoyo institucional. No incido en la virtud de un sistema normativo de carácter nacional que simplifique a nivel administrativo la creación de empresas o que incentive fiscalmente la inversión de los business angels. Trato de significar algo incluso anterior, me refiero a la semilla que hace posible la existencia del proyecto empresarial y su desarrollo virtuoso, cuando más tarde es cultivado (aceleradoras) y regado (capital riesgo) en un suelo suficientemente abonado (formación en management y capacitación en el ámbito de dominio técnico del propio emprendedor).

La palabra emprendedor ha sido tan utilizada que ha terminado por perder su verdadero significado. Sigue leyendo

Casos de éxito en emprendimiento

Historias verdaderas de personas que quedaron sin trabajo pero pudieron salir adelante con esfuerzo e ingenio.

Examina tus habilidades, aquello que te interesa, lo que siempre has querido hacer pero que no lo percibías como una posible fuente de ingresos.

Algunas personas nacen emprendedoras, otras, la mayoría, se transforma en emprendedor por necesidad, acá van algunos ejemplos reales:

Arquitecto 57 años, con gran experiencia y muchas pequeñas obras en su haber, desde las consabidas refacciones de baños y cocinas, hasta la construcción de casas en countries, dirección de obra en edificios de departamentos, etc.

Un día, casi de repente, se quedó sin clientes, su vida fue barranca abajo tanto en lo económico como en lo familiar.

Un amigo lo invitó a su casamiento, no tenía dinero para hacerle un regalo, pero deseaba fervientemente poder obsequiarle algo.
Durante años tuvo como hobby hacer objetos de cerámica, entonces se le ocurrió como regalo hacer una pequeña escultura con la imagen de una cantante popular. Sigue leyendo

Ingredientes para emprender

Las raíces de un proyecto residen en dos aspectos: primero en lo que tú has podido aclarar a través de tu visión (el lugar hacia donde te diriges), definir tu misión (quién eres y qué ofreces) y definir tus objetivos.

Si me quedo sin trabajo me hago emprendedor/a.

¿Te ha pasado alguna vez de pronunciar estas palabras durante tus días malos en el trabajo?

En momentos de gran dificultad como los que estamos viviendo ahora, muchas personas están empezando a pensar de esta forma: si me quedo sin trabajo me hago emprendedor/a.

Palabras como estas nos dan esperanza a la hora de pensar que si perdemos el trabajo no se acaba el mundo y que siempre tendremos salidas.

Pero, ¿y si eso pasara de verdad? ¿Seríamos capaces de seguir adelante como emprendedores?

Por mi experiencia personal vivida, y por lo que he podido observar de otros, puedo decir con toda seguridad que no siempre es así.
Al perder el empleo muchas personas entran en estado de shock, desde el cual les cuesta salir. Al principio no se lo creen, luego llegan con fuerza la tristeza y el miedo, sin hablar de la orquestra de pensamientos negativos que se materializa en la mente. Y la verdad que todo esto es bastante paralizante y frustrante. Sigue leyendo