La necesidad del Plan B

jose_baja 20Artículo de José Luis Matarranz, Profesor de ISEAD Business School

El hecho es la actual situación que vive la economía mundial y muchas de nuestras empresas; sus consecuencias y su resolución límite son producto de no disponer en el momento de la crisis de un Plan B, o un plan alternativo que pueda reorientar y corregir las fallas que se estén produciendo.

Un Plan B siempre debe estar en la mente del directivo, no como una solución límite sino como otra alternativa capaz de solucionar y enfocar nuevamente el problema, por que, aunque no se lo reconozcamos a nuestros colaboradores, cuando algo es susceptible de ir mal, seguro que irá peor.

No creo que pensar que cuando una cosa puede ir mal, seguro que irá peor, sea un pensamiento del que los directivos y personas de empresa debamos huir. Sigue leyendo

Clientes, Usuarios y Accionistas: de Bankia a Facebook

Urge en nuestra humilde opinión hablar de esta cuestión. Acabamos de vivir unas semanas en las que los diferentes acontecimientos que se han venido sucediendo han tenido mucho que ver con esta cuestión: clientes, usuarios y accionistas. Hemos oído hablar de la pérdida de valor para los accionistas de Bankia y del terror de sus depositarios (clientes) y al mismo tiempo de la salida a Bolsa de Facebook el pasado 18 de mayo con una capitalización bursátil mayor a la del Banco Santander y Telefónica juntas. Ambos acontecimientos, a nuestro entender, tienen puntos comunes, o al menos nos da para abordar la siguiente cuestión que puede dan lugar a muchas confusiones: ¿Clientes? ¿Usuarios? ¿Accionistas? No son lo mismo, tienen papeles diferentes y sería bueno que siempre que se hable de este tema se hiciera con el suficiente criterio para no confundir y crear confusiones. Todos juntos, pero no revueltos, aunque haya quienes se empeñen en liar el tema.

En el caso de Bankia, ¿quiénes son sus clientes? Obviamente los depositarios y todos aquellos que disfrutan o disponen de, algún servicio bancario o financiero ofrecido por la entidad., y ¿qué medida les afecta o sufren la pérdida de cotización del banco? Francamente de ninguna manera. Es cierto que en el mundo de la empresa y en el universo de su gestión todo está relacionado y tiene su influencia pero en su justa medida. La cotización bursátil de una gran compañía está sujeta internamente a dos grandes drivers: el del largo plazo relacionado con la actividad y el volumen del negocio propiamente dicho y del corto plazo o del juego compro-vendo (lo que otros llamarían especulación). La pérdida de cotización de las acciones de Bankia, entendemos que se debe fundamentalmente al posicionamiento a corto de la empresa, con independencia de provisiones y probables pérdidas derivadas del crédito del ladrillo, que en el largo plazo se volverán beneficios, es difícil o imposible creer que el valor bursátil de la acción pueda afectar al servicio que la firma bancaria ofrece a sus clientes y depositario. Cualquier otra posibilidad entre de lleno en la más pura especulación. Estamos hablando, ahora mismo, de la cuarta entidad financiera de España, de la cual el Estado es accionista prinicipal. Curioso juego el de la Bolsa asociado a la banca, tan pronto está arriba como tan pronto está abajo, con independencia de las decisiones que puedan haber tomado sus clientes con respecto a ella. Sigue leyendo

El Equilibrio financiero y El Equilibrio presupuestario

Mientras pasan los días, pasan las semanas y mes a mes, los medios de comunicación y las noticias económicas siguen hablándonos de la deuda, el diferencial con el bono alemán y la crisis griega, yo quisiera dejarte hoy una idea mucho más cercana, probablemente, a tu realidad. En este blog para emprendedores y empresarios, como tu y como yo, de aquí, de andar por casa, para aquellos que se baten diariamente con su negocio, con sus clientes y sus proveedores, les escribo hoy con una doble intención. La primera es para apuntar que soy de los que piensa que lo que pase en Atenas, en China o Estados Unidos, no tiene porque condicionar totalmente lo que le pase a un empresario de Almagro o de Alcázar de San Juan; y la segunda idea es, que el éxito y el fracaso de un negocio depende más de lo que hagan sus mentores y ejecutivos que de aquello que pueda estar ocurriendo a más de dos o tres mil kilómetros. Por ello digo, no nos fijemos más de lo imprescindible en lo que ocurre más allá de nuestros mercados o ámbitos de actuación, y gestionemos bien nuestro entorno y en función mayormente de él sin engañarnos que nuestros fracasos son culpa de tormentas lejanas. No digo que no lo tengamos en cuenta, sino que sencillamente pongamos más atención en lo que está cerca, antes que desvanecernos en lo de más allá. Todo influye pero en su justa medida.

Mi quinto consejo para salir de la crisis, y que tiene ver con lo apuntado más arriba, tiene sin embargo que ver con la deuda y el déficit, pero con el que uno maneja y es responsable, algo que igualmente también tendríamos que exigir a quienes nos gobiernan o dirigen las empresas más importantes. El equilibrio financiero o presupuestario, la compensación de los ingresos y los gastos es y debe ser siempre el primer mandamiento que cualquier directivo, ejecutivo o empresario debe tener presente: solo ese rigor nos puede asegurar la sostenibilidad de un negocio. Sigue leyendo

La necesidad del Plan B

El hecho es la actual situación que vive la economía mundial y muchas de nuestras empresas; sus consecuencias y su resolución límite son producto de no disponer en el momento de la crisis de un Plan B, o un plan alternativo que pueda reorientar y corregir las fallas que se estén produciendo.

Un Plan B siempre debe estar en la mente del directivo, no como una solución límite sino como otra alternativa capaz de solucionar y enfocar nuevamente el problema, por que, aunque no se lo reconozcamos a nuestros colaboradores, cuando algo es susceptible de ir mal, seguro que irá peor.

No creo que pensar que cuando una cosa puede ir mal, seguro que irá peor, sea un pensamiento del que los directivos y personas de empresa debamos huir.

Otra cosa es que lo divulguemos y hagamos copartícipes a aquellos que deben creer en su trabajo de forma positiva, sin reparar en las adversidades, pero repito: ¡no nos engañemos!

Nuestra acción directiva y de gestión necesita muchas dosis de realismo y de humildad ante el posible error o fracaso. El directivo debe estar preparado para lo peor, y si no es para lo peor, sí debemos tener presente que las cosas no siempre nos tiene que salir a la primera; por eso es tan importante tener siempre un Plan B, o una alternativa. Sigue leyendo

¿Cuánto vale el Clásico?

El Partido del Siglo de cada mes, podría estar generando un incremento de más de 200 MM de Euros en el PIB español.

Hasta hace apenas unos meses, el llamado Clásico, partido Real Madrid – FC Barcelona o viceversa, era llamado El Partido del Siglo. Por arte de los calendarios, de las propias competiciones y de la rivalidad entre los dos equipos, los que ahora son  los clubes más poderosos futbolísticamente hablando se han enfrentado en menos de un año ocho veces, y con perspectivas que en el corto plazo lo puedan hacer alguna vez más. Cuando el miércoles 25 de enero se hayan enfrentado una vez más y alguno de nuestros pequeños nos pidan ver el partido a esa hora algo intempestiva para aquellos que tengan que descansar y prepararse para el día siguiente y les digamos: “Mejor, vete  a la cama y descansa porque un partido de fútbol no te va a aportar nada”, nos arriesgamos a que algún “niño espabilado” nos diga: “a mi no, pero a la maltrecha economía española sí”. Obviamente describo una situación totalmente imaginaria, porque ni me creo que alguno de nuestros hijos nos lo vaya a decir así, ni menos que “padres totalmente  responsables amantes del fútbol” vayan a poner reparo en compartir semejante espectáculo de orden mundial, no lo vayan a compartir con sus hijos.

Dicho lo cual, me he atrevido a formular unos pequeños números, sin mucha base científica, pero si con algo de intuición comercial para llegar a la conclusión que sin duda un Barca-Madrid o viceversa son uno de nuestros mejores productos autóctonos que España exporta y vende bien. Qué si en Estados Unidos tienen los Oscar el último domingo de febrero o la Superbowl en enero, y en Viena todos los primeros de año se celebra el mítico Concierto de Año Nuevo y son millones de seguidores los que en el mundo entero lo ven,  España ofrece al mundo su mayor espectáculo y lo hace no una vez al año, ni dos, ni tres, sino hasta ocho veces, y subiendo, y subiendo en intensidad, en polémica y en emoción cada vez que se enfrentan. Sigue leyendo

Apuntes de Verano: El Papel del Director

Jose Luis Matarranz
Jose Luis Matarranz

Mientras tratamos de entender todo ésto del techo de la deuda americana y sus implicaciones en la economía mundial, yo me quedo con algo mucho más trascendente que es la contrastada indisolubilidad de la música y el cine, y el extraordinario valor o sinergia, que ambos se añaden cuando los disfrutamos juntos.  El pasado viernes 29 de julio tuve la oportunidad de escuchar el Concierto Extraordinario de Verano que el Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Málaga tiene a bien de regalar todos los años, a finales de julio, a todo su colectivo en particular y a la ciudad de Málaga en general, con un programa que combinaba extraordinariamente el cine y la música interpretando esas más que conocidas bandas sonoras que todos conocemos de sobra: La Guerra de las Galaxias, Superman, E.T, Bailando con lobos o  Zulú, obras ya todas que han inmortalizado a sus autores, John Williams o John Barry, entre otros. Y mientras escuchábamos la extraordinaria interpretación de la Orquesta Filarmónica de Málaga dirigida por el joven director Arturo Diez Boscovich, pensaba en el papel que éste tiene y lo que supone un director para la orquesta, para el colectivo de intérpretes que tiene delante, lo mismo que cualquier directivo para su empresa.

Quién no ha pensado alguna vez, qué poco es lo que un director de orquesta aporta, qué puede aportar alguien que con un varita no mágica en la mano, precisamente, (batuta), la mueve de un lado a otro sin aportar sonido alguno, mientras casi cien músicos leen sus respectivas partituras con una simultaneidad casi perfecta hasta lograr un resultado que podemos decir, llega a ser casi milagroso. Sin embargo, la realidad es otra bien diferente. Si alguien alguna vez ha tenido la oportunidad de subirse al podio del director, empuñar la batuta, y moverla de un lado a otro, habrá comprobado que esos músicos responden a esos movimientos para nada aleatorios con unos resultados totalmente diferente. Ritmo, intensidad y entradas quedan retratados en las indicaciones que hace el director, de tal forma que cuando alguien que no sabe dirigir lo lleva a cabo, las notas que salen de la orquestas suenan arrítmicas, aisladas y sin el más mínimo sentido musical, porque la orquesta responde fielmente a la indicación, aunque esta sea equivocada. Sigue leyendo

Ecuación: liderazgo X negociación

La combinación de esta característica directiva a la que siempre llamamos Liderazgo, con la acción y el proceso de la Negociación, debería siempre debe ser positiva; esta supuesta fórmula de éxito, en este caso expresada en forma de producto, de los valores que por sí mismos tienen el liderazgo y la negociación deberían generar valor, un valor incluso mayor a los que pudiéramos referirnos de forma separada para cada una de ellos y por tanto la mejor forma para resolver conflictos, implantar nuevos planes y afrontar el futuro con una perspectiva mucho mejor. Pero la realidad es que ello no siempre resulta así. La cuestión es la siguiente: ¿qué ocurre cuando se afrontan procesos de negociación con liderazgos débiles y poco convincentes? El resultado y sus consecuencias generalmente son las opuestas a las que se pretenden obtener cuando el líder de una organización, empresa, colectivo, gobierno, etc. se tendría que plantear cuando negocia con el fin de resolver un conflicto y emprender un camino de mejora. Entonces, la combinación del liderazgo y la negociación no siempre tiene unas consecuencias positivas y va en la dirección pretendida.

Como ocurre en una multiplicación, cuando el infinito se multiplica por cero, lo que se obtiene es una indeterminación, por lo que basar una estrategia solo en la negociación como una única vía de gestión para la resolución de un conflicto desde un liderazgo sin grandes fortalezas puede que nunca sirva solucionar una crisis o un problema de dimensión no tan grande. Sigue leyendo