Administración efectiva del cambio

En un medio estable, se tiene un promedio de vida largo; lo que funcionó ayer, funcionará mañana. Pero esto no es la realidad actual. Los vientos de cambio están azotando, proceden de todas partes, y con características de huracanes; al llegar atacan con fuerza indomable y velocidades ultrasónicas y de no estar preparados, los daños pueden ser incalculables e irrecuperables.

Para formarse una idea de la rapidez del cambio, hay que hacer el siguiente ejercicio:

¿Qué tecnología usaba?
¿Cómo se estructuraba la organización?
¿Cómo era la carga de trabajo?

En una escala de 1 a 10, se califica el grado de cambio que ha ocurrido en ese tiempo.

Después hay que proyectarse tres años hacia el futuro, para calificar los cambios que se cree que habrá en ese período de tiempo.

Y para poder adecuarse a los cambios es muy importante la buena voluntad. ¿En qué consiste la buena voluntad para el cambio? Consiste en:

-Estar abierto y receptivo a nuevas ideas.
-Sentirse estimulado en vez de inquieto por el cambio.
-Ver la transición como un reto, no como una amenaza.
-Comprometerse a gestar cambio de manera incesante. Sigue leyendo

Administración del conocimiento I

Cuando la información se mezcla con experiencia y repetición logramos conocimiento. Conocer es saber de antemano que camino tomar. Si usamos dicho conocimiento de la manera más óptima, estaremos encontrando la sabiduría. ” El líder sabio, al aprender cómo suceden las cosas, vive de acuerdo con ellas” (Heider, J,. Tao del liderazgo, Castillo)
¿Cuál es la diferencia básica entre los tres primeros niveles? ¿Cuál es el componente que logra diferenciar incrementalmente cada uno? Tiempo y organización. Si a los datos les sumamos tiempo y organización, tendremos información. Si a ésta le sumamos tiempo y repetición, tendremos conocimiento. ¿Porqué es importante el conocimiento para el canal de distribución? Si usted usa el conocimiento, ahorrará mucho tiempo y recuerde que el tiempo es dinero. Muchas veces debe haber configurado algún equipo, el cuál le costó mucho trabajo llegar a la solución: llamadas aquí, allá, preguntas a un hot line o a varios. Finalmente, cuando tuvo la solución, seguro la anotó en algún lugar ¿Porqué? ¡Para la próxima, no me falla, lo haré más rápido! Ésta es la esencia del conocimiento: ahorrar tiempo en futuras aplicaciones.
La nueva moda de la “administración del conocimiento”, no es otra cosa que hacer que los conocimientos de la empresa se queden en la misma. Finalmente, ni es moda, ni es nueva. Este sistema se ha venido usando desde la edad media y antes, cuando los artesanos transmitían sus conocimientos a sus aprendices. ¿Cómo podemos lograr esto? O por otro lado, ¿qué pasa si no logramos hacerlo? Supongamos que contrata un par de técnicos. Ellos aprenden a ensamblar computadoras, a instalar Internet, y a dar mantenimiento a los equipos de sus clientes. Un buen día, después de que aprendieron (¡nunca se van antes!), deciden irse los dos, al mismo tiempo, con la competencia. Rápidamente contrata otros dos, pero cuando van a ver a los clientes para resolver problemas, resulta que las configuraciones, manuales, discos y drivers no están donde deberían. El resultado es que los nuevos técnicos se tardan días en resolver problemas que los otros técnicos resolvían en una hora. La solución: tener una base de datos con toda esta información; una base de conocimiento. Sigue leyendo