Condiciones humanas a tomar en cuenta para mejorar tu liderazgo

Aunque muchas veces siento que la palabra “liderazgo” ha sido utilizada en forma indiscriminada, como un cliché, no tengo dudas de que representa uno de los asuntos de mayor interés en la sociedad moderna.

John Maxwell ha sido un prolífico autor de libros sobre este tema y tiene uno titulado Seamos Personas de Influencia, en el cual presenta unas ideas muy valiosas para cualquiera que desempeña una posición de supervisor o liderazgo en un equipo u organización.

Para mí estas ideas de Maxwell tienen una pertinencia adicional, porque refuerzan el concepto de “cliente interno” que vengo promoviendo desde hace muchos años.

Al poner en práctica estas consideraciones, es inevitable que tu liderazgo mejore de manera inmediata:

1. Todas las personas quieren llegar a “ser alguien”.

Es parte de la naturaleza humana. La búsqueda, el aprendizaje y el deseo de superación. Muchos lo llaman “éxito”, pero también lo puedes considerar como “la aspiración a ser mejor persona” o mejor profesional, lo cual tiene implícita la satisfacción de la auto-realización.

Por supuesto, para cada persona el significado de esta aspiración de “éxito” es diferente. Cada quién tiene su propia noción de superación y de las metas que quiere alcanzar como ser humano. En una persona ambiciosa se nota más, pero hasta en quienes son más modestos o tímidos, existe esta llama.

De manera que todo líder que tome en cuenta esto, le será más fácil encontrar el camino para inspirar a sus seguidores, aceptando y apreciando la condición individual de este deseo. Las personas seguimos con más gusto a quienes nos hacen sentir valorados.

2. La mayoría de la gente no tiene fe en sí misma.

Por diversas razones. Unas relacionadas con toda una trayectoria de vida; otras por las condiciones de su entorno; otras no tuvieron un líder que les mostrara su propio potencial y sus oportunidades de crecimiento. En fin, la falta de credibilidad y confianza en uno mismo es quizás el mecanismo de “auto-saboteo” más importante que tenemos que enfrentar y superar.

En este sentido, los líderes (sean padres de familia, jefes, maestros o amigos) tienen la fantástica oportunidad de motivar y hacer sentir a sus “seguidores” que ellos tienen su propio valor y todo el potencial para alcanzar cualquier meta, aunque hayan personas que tengan más experiencia o lo hagan mejor en un momento determinado. Sigue leyendo