Deja de gestionar el tiempo y empieza a gestionarte a ti mismo

En esta sociedad en que vivimos, tarde o temprano todo el mundo llega a un punto en el que se hace patente la sensación de tener demasiadas cosas que hacer y poco tiempo para hacerlas. Es una crisis por la que pasamos todos los trabajadores del conocimiento, y que no todos logran resolver. Cuando no logramos solucionarlo pronto (eso es lo más habitual, ya que no hay ninguna pócima mágica, sino una serie de hábitos que hemos de adquirir con el tiempo), lo que era un momento de agobio pasa a ser una preocupación recurrente y, finalmente, se puede convertir en un problema muy serio de estrés y ansiedad.
Cuando empezamos a ser conscientes de lo valioso y escaso que es ese recurso llamado tiempo–pero sobre todo cuando nos empezamos a agobiar–es cuando tratamos de buscar soluciones “mágicas” que nos ayuden a gestionar más eficientemente ese recurso.

El primer término que nos suena es la llamada gestión del tiempo. Eso que al principio se llamó gestión del tiempo ha ido evolucionando desde el siglo pasado y adaptándose a la propia evolución de la sociedad, añadiendo en cada etapa nuevos métodos, tecnologías y hábitos de trabajo que pretenden ayudarnos a ser más eficientes y productivos. Sigue leyendo