Eficiencia y eficacia personal

Durante décadas la expectativa de que seamos efectivos y eficientes siempre existió y éramos conscientes de que las personas que no cumplían con uno u otro requerimiento nunca tendrían muchas esperanzas en el mundo laboral, la expectativa era que nosotros nos preocupáramos por el corto plazo, mientras que nuestra organización se ocupara del largo plazo.

De cierto modo, la organización se preocupaba de que estuviéramos constantemente actualizados y capacitados para los desafíos futuros, pero éramos nosotros los que teníamos que ver como aplicar esto a nuestro cargo particular. O de pedir ayuda a nuestro superior inmediato si era necesario.

Obviamente, esto último sigue siendo una expectativa. Pero, como las organizaciones no están en condiciones ni dispuestas a asegurar el trabajo a largo plazo a nadie, están cada vez menos interesadas en preocuparse de todo lo relacionado con nuestro desempeño futuro. Después de todo, si uno no cree que vaya a poder recuperar una inversión, ¿por que estaría interesado en invertir?
Esto, por supuesto, no implica que la capacitación vaya a desaparecer. Lo que significa es que cada vez más, ésta va a estar relacionada con los resultados a corto plazo y menos con el desarrollo continuo. Sigue leyendo

¿Las necesidades existen o se generan?

Como diría J. J. Lambín,”La crítica más frecuentemente formulada con respecto al marketing moderno, es la de haber hecho del mercado un mecanismo de creación de necesidades, en lugar de ser un mecanismo de satisfacción de necesidades”.

Esta pregunta es una de las primeras que me hice cuando comencé mi carrera en marketing, cuando estaba en las últimas instancias de una puja interna de la adolescencia y sostenía valores que me hacían llevarme el mundo por delante, como todo adolescente.

Mi respuesta, en ese entonces, era que no que si no existían necesidades por más que se generen estrategias de marketing hiper innovadoras y con gran presupuesto en comunicación las necesidades no pueden generarse, deben existir en alguna parte y de algún modo en las personas.

Con el paso del tiempo, la teoría y la práctica me hicieron ver que la realidad es que la especie humana vive en una constante búsqueda de la mejora de la calidad de vida. Esta búsqueda lleva a que se generen naturalmente necesidades. Un ejemplo claro se da en el caso de los productos nuevos, completamente innovadores como cuando salió el lavarropas. No existía la necesidad de tener un lavarropas, de hecho las mujeres amas de casa de ese entonces ni se imaginaban una máquina que pudiera reemplazarlas en esa actividad. Sin embargo, en la actualidad es un producto infaltable en cualquier hogar y es una necesidad completamente instalada, es inimaginable la vida sin lavarropas. En este caso, un producto nuevo cubre necesidades que surgen en la búsqueda de la mejora en la calidad de vida.

También existe otro modo de que se generen las necesidades, o que cambien, y esto tiene que ver principalmente con variables incontrolables, como por ejemplo los cambios en la situación del medioambiente. Antes nadie utilizaba protectores solares, filtros de agua, aires acondicionados (mucho menos que un auto tuviera uno); y en contraposición, todos utilizábamos medias de lana, pulóveres y poleras gruesísimas, camperas con corderito, etc… etc… En este caso, las necesidades surgen a partir de un cambio en variables incontrolables como el clima, la contaminación, la capa de ozono, etc. Sigue leyendo