Valor de la colaboración en el éxito organizacional

La vida de las organizaciones y los estilos de liderazgo están profundamente marcados por nuestras tendencias evolutivas. Un distinguido biólogo, E.O. Wilson, sostiene que a través de la selección natural -y esto es muy importante para nuestra vida organizativa-, los humanos tenemos dos instintos determinados genéticamente: uno es individualista y egoísta y el otro colaborador y altruista.

Walter Isaacson, reconocido periodista y escritor estadounidense, cuenta en la biografía de Steve Jobs cómo planteó él su visión sobre lo que se necesita para activar los genes altruistas en una organización y para crear un gran equipo colaborador, una idea que cuestiona las visiones populares del liderazgo. Parece que Jobs desarrolló una filosofía del management que sintetiza instintos egoístas y altruistas.
Es muy probable que exista una gran variación de la fuerza relativa de los genes altruistas y los egoístas en las personas. Algunas son más altruistas y ayudan más a los demás, otras son extremadamente individualistas. Pero las burocracias modernas están estructuradas con el supuesto de que a las personas les motiva mucho más el interés propio. Se enseña a los directivos que si se diseñan bien los roles y procesos, el desempeño de cada persona se combinará con el de otras para generar el producto deseado. Sigue leyendo

La gerencia como reto organizacional

El camino que nos lleva a la meta suele estar lleno de alegrías, triunfos y celebraciones, pero también de dificultades, dudas y momentos donde sentimos que lo mejor es claudicar lo cual pone a prueba nuestro carácter y capacidad de mantenernos en la ruta, que en algún momento visualizamos como la más adecuada para alcanzar nuestros propósitos personales, profesionales y empresariales.

La turbulencia de una cotidianidad llena de afanes y de tareas que nunca terminan, puede hacernos caer en la tentación del cortoplacismo y de creer que hacer mucho es sinónimo de resultados, nos esforzamos por cubrir las tareas del día y, cuando creemos que estamos próximos a terminar, descubrimos un nuevo cúmulo de cosas pendientes que requieren nuestra atención. En ese sentido cobra valor la frase que dice “el trabajo nunca termina”, adicionalmente tampoco es una encomienda que debamos finalizar.

La función gerencial tiene muchas implicaciones relacionadas con la capacidad de descubrir y valorar el aporte de los colaboradores a la productividad de la organización, se trata de reconocer los que se obtiene pero también la tarea, como decía nuestro profesor de matemáticas “no importa solo el resultado, también el procedimiento”. Es muy común encontrar el error que descalifica todo antes que apreciar el tiempo y los esfuerzos dedicados a una tarea compleja que permite agregar valor a la gestión. Sigue leyendo

Dos procesos a considerar en una organización que aprende

Las organizaciones se enfrentan a un ambiente que exige realizar cambios importantes en sus procesos, productos y/o servicios, con la intención de satisfacer sus demandas. Su habilidad de respuesta se reflejará con las capacidades de adaptación y aprendizaje desarrollado internamente, si no hay un resultado favorable, seguramente caerá en una crisis de supervivencia en el entorno.

Por tal situación, es necesario que una organización, contemple la necesidad de formular e implementar estrategias que promuevan las capacidades de adaptación y aprendizaje. En esta aportación se involucran dos procesos que pueden contribuir a que la empresa y su personal, sean competitivos en un entorno cambiante y complejo.

Los dos procesos son: la auto-organización y el aprendizaje organizacional, si ambos se aplican en la empresa, se podrá reforzar el contexto de una organización que aprende. Sigue leyendo

Neuroliderazgo: una perspectiva revolucionaria del liderazgo

¿Qué es neuroliderazgo? ¿Cómo se puede implementar el neuroliderazgo en el contexto organizacional? ¿Cómo pueden beneficiarse los líderes y gerentes de los nuevos descubrimientos, avances y aplicaciones de la neurociencia?

En los últimos años el avance de la neurociencia ha aportado valiosos descubrimientos aplicables a múltiples actividades del quehacer humano, como la educación, la economía, el mercadeo, la medicina, la psicología, la gerencia y el liderazgo, entre otras áreas de aplicación. Surgen así el neuroliderazgo, el neuromarketing, el neuromanagement, la neuroeconomía, la neuropsicología, el neuroplanning, el neuroaprendizaje, la neuroeducación, etc.

El neuroliderazgo representa una perspectiva revolucionaria y novedosa en cuanto a la conceptualización del liderazgo y de los factores clave para su ejercicio eficaz. Esta nueva dimensión está relacionada con la comprensión de cómo funciona el cerebro, su anatomía y su fisiología. Esta disciplina intenta definir la base neuronal del liderazgo y de la gestión, y estudia los procesos cerebrales que explican la conducta (desempeño), la toma de decisiones, la motivación, la inteligencia emocional, la forma de relacionarse con otros, la inteligencia y aprendizaje individual y organizacional, entre otros aspectos vinculados al mundo organizacional y del ejercicio del liderazgo. Esto supone una reconceptualización del liderazgo, no con base a las teorías clásicas basadas en el conocimiento acumulado de la gestión, sino con base a la comprensión del funcionamiento del cerebro que aporta la neurociencia.

La aplicación de la neurociencia al contexto organizacional provee un amplio potencial de conocimientos, metodologías y herramientas para la comprensión de las dinámicas que intervienen en el liderazgo, y abre un nuevo campo en la investigación del mismo en una diversidad de aspectos dignos de explorar.

Enfoque del Neuroliderazgo

El neuroliderazgo se enfoca en los factores intelectuales y emocionales vinculados a la toma de decisiones, la capacidad para resolver problemas, el funcionamiento y la conducción de equipos de trabajo, el aprendizaje individual y organizacional, los procesos motivacionales, la creatividad e innovación, los estilos de liderazgo, la gestión del cambio, los mecanismos de reconocimiento positivo y recompensas, entre otros aspectos del contexto organizacional. Es en estas áreas donde el neuroliderazgo interpreta y traduce los descubrimientos de la neurociencia, en metodologías, modelos y herramientas de aplicación práctica dentro de las empresas e instituciones. Sigue leyendo