Responsabilidad Social Corporativa: la dimensión interna como cuestión previa

urcelayArtículo de Jaime Urcelay, Profesor de ISEAD

La Responsabilidad Social Corporativa (en adelante, RSC) es ya en una positiva e irreversible tendencia de primer orden en el mundo empresarial, aunque sus contornos aparezcan todavía muy abiertos y muchas de sus potencialidades permanezcan inéditas.

En efecto, la RSC se ha configurado, desde sus todavía recientes orígenes angloamericanos, como una suerte de “gran paraguas” de un amplio y heterogéneo conjunto de enfoques, conceptos, iniciativas y prácticas que, tomando en general como referencia básica la interacción de las empresas con los llamados “stakeholders” o grupos interesados, van desde la transparencia con los inversores en el gobierno empresarial y los códigos éticos al compromiso empresarial con la protección del medio ambiente, pasando por la interdicción de prácticas discriminatorias con los empleados o las iniciativas corporativas de acción social y mecenazgo cultural. Sigue leyendo

Las empresas sociales

Las empresas o emprendimientos sociales se diferencian de los modelos tradicionales de las entidades sin ánimo de lucro dependientes de donaciones, promoviendo ideas responsables con capacidad para generar beneficios y al mismo tiempo beneficiar al mayor número de personas posible. Un ejempo de este tipo de emprendimientos sociales es Muhammad Yunus que introdujo la innovación social en las finanzas, creando instituciones de microfinanzas en Bangladesh. Su modelo se ha replicado en todo el mundo y ha contribuido a reducir la pobreza en zonas desfavorecidas.

Otro ejemplo de idea social innovadora es el “Teach for America”, que ha permitido hacer la diferencia en el sector educativo enviando a miles de universitarios de prestigiosas universidades a enseñar en colegios en zonas dificiles.
LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA

La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) es la forma de conducir los negocios de las empresas que se caracteriza por tener en cuenta los impactos que todos los aspectos de sus actividades generan sobre sus clientes, empleados, accionistas, comunidades locales, medioambiente y sobre la sociedad en general. Ello implica el cumplimiento obligatorio de la legislación nacional e internacional en el ámbito social, laboral, medioambiental y de Derechos Humanos, así como cualquier otra acción voluntaria que la empresa quiera emprender para mejorar la calidad de vida de sus empleados, las comunidades en las que opera y de la sociedad en su conjunto. Sigue leyendo