Cuestionar el pasado para transformar el futuro

Los avances tecnológicos, las nuevas tendencias, la aparición de nuevos competidores o los cambios en los gustos de los clientes, son algunos de los aspectos que configuran nuestro entorno. Es evidente, que la velocidad a la que este cambia es cada vez mayor.

Este hecho genera que el entorno esté constantemente repleto de amenazas, pero también de oportunidades, a las que deben estar muy atentas las empresas que deseen ser competitivas y dueñas de su propio destino.
Tal y como argumenta Rita Gunther, la idea de que las ventajas competitivas pueden ser sostenidas por largos periodos de tiempo, ha dejado de ser válida para la mayoría de empresas. Por el contrario, vivimos en una época de ventajas competitivas temporales, y en este entorno es clave desarrollar la capacidad de innovar de manera continuada, convirtiendo dicha capacidad en una ventaja competitiva por sí misma. Sigue leyendo