Los programas de fidelización ayudan a resistir la crisis

Según un estudio llevado a cabo por Maximiles , líder europeo en la fidelización online, los sectores con mayor índice de usuarios activos en sus programas de fidelización son los que mejor están resistiendo la crisis.

Y es que, en el caso de algunos sectores, la caída de las ventas está íntimamente relacionada con el bajo índice de consumidores haciendo uso de algún programa de puntos.

Sectores como el de la alimentación o el turismo (viajes y sus derivados) cuentan con un mayor índice de usuarios activos participando en este tipo de promociones con un 14% y 13% respectivamente, siendo dos de los sectores que mejor están resistiendo la crisis.

“Está claro que hay sectores más proclives a sufrir las consecuencias de la difícil situación económica actual. Si a esto le sumamos que el consumidor de hoy en día tiene mucho más cuidado a la hora de gastar, es evidente que el usuario promedio tiene que sentir que obtiene algo más a cambio de su dinero, y los programas de fidelización son un claro ejemplo de ello.” Comenta Naïma Conton, Senior Manager Internacional de Maximiles. “Esto es muy importante sobre todo para sectores donde el consumo ha sido fuertemente golpeado, como lo pueden ser los electrodomésticos, joyerías, floristerías, artículos de deportes, equipos audiovisuales, entre otros, donde además de que las ventas han caído de manera importante, prácticamente no hay usuarios disfrutando de algún programa de fidelización, bien porque el comerciante no los ofrezca o porque el usuario no sabe que existe.” Sigue leyendo

Cómo vender sin comerciales en plantilla. Vendedores virtuales (II)

En la primera parte de este artículo, tuvimos la oportunidad de examinar algunas de las posibilidades y modalidades que adoptan los vendedores virtuales, como los vendedores virtuales propiamente dichos, los presentadores virtuales, o las plataformas de interacción semántica. En esta segunda parte analizaremos otras modalidades de un poco más alejadas del concepto estricto de vendedor virtual.
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Cómo vender sin comerciales en plantilla. Vendedores virtuales (I)

ignacio-marotoHace algún tiempo, cuando tratamos el tema de las oficinas virtuales, tuvimos ocasión de hablar tangencialmente de los vendedores virtuales, un servicio que está cobrando poco a poco relevancia en el mundo del marketing digital y el comercio electrónico.

Realmente, no se puede hablar de un concepto unívoco de vendedor virtual, pues son diversas las figuras que suelen catalogarse bajo esta denominación. Vamos a examinar cada una de ellas, junto con su posible utilidad para nuestro negocio.

  • Vendedor virtual: La acepción más propia de vendedor virtual en un concepto que se empezó a poner de moda durante la fiebre de las punto.com, hacia el año 2000, y que consiste en utilizar a personas para guiar desde el propio sitio web la navegación en el mismo y orientar a los potenciales clientes en su proceso de compra. Algunas compañías siguen ofreciendo este tipo de servicios, que conectan a los usuarios de una web o tienda online con vendedores de carne y hueso que interactúan con ellos vía ventanas de chat o mensajes de texto. Aquí tenéis un buen ejemplo, relativamente reciente:

  • Presentador virtual: Se trata de un programa informático que utiliza como interfaz para comunicarse con el usuario / cliente una serie de grabaciones de video de un actor o actriz real que nos guía a través de la navegación de la página o, en su caso, el proceso de compra. Sigue leyendo

¿Qué es lo que motiva a vender a tus mejores vendedores? (1ª parte)

Jeff Schmitt columnista de Business Week y Sales & Marketing Management magazine y con amplia experiencia en ventas nos ofrece su propia perspective en ventas algo heterodoxa pero real para aquellos que estamos alejados de este campo. Pueden seguir su trayectoria en Twitter @jefflschmitt.

“Muchos de nosotros nunca pensó en trabajar en Ventas. Era simplemente una manera de “meter el pié” en la empresa o una “parada rápida” antes de buscar otra cosa más “sexi”. Veíamos ese trabajo como un mal necesario, ambiguo, complicado, que requería complacer a alguien, llegar a acuerdos y ….humillarte. Varios años más tarde muchos de nosotros estamos todavía aquí quizá porque se nos pasó la edad de movernos, quizá porque tuvimos que asumir una hipoteca o una familia,,,,pero la mayor parte de las veces …porque crecimos amando la profesión.
Vivimos la pasión y el ansia de llegar a cerrar “ese“ acuerdo. Desde luego que sufrimos y sobrevivimos las quejas y desilusiones cada día. Algunas veces pasamos meses invirtiendo tiempo desarrollando amistades en restaurantes y partidos de futbol…para, al final, ser “ segundos”. Pero, a pesar de eso, nos levantamos, nos quitamos el polvo y nos lanzamos a la calle al día siguiente. Como todos los rebeldes, nos burlamos del “status quo” sabiendo siempre que las apuestas están contra nosotros.
Y …cada día soportamos la pesada carga sobre nuestros hombros de saber que si no cerramos una venta nuestros colegas no podrán trabajar.
Nuestra labor es fácil de desdeñar. Puede ser considerado desde un “cangureo” de clientes en el mejor de los casos hasta una opción “de recorte en gastos” en el peor de ellos. Estamos en primera línea para cualquier restructuración torpe o para un simple “ajuste”. A pesar de ello somos capaces de “capear el temporal” y formar equipo en cualquier crisis. En último término somos nosotros quienes compensan las deficiencias en talento, servicio y exceso de costes de nuestra empresa.